26.5.10

Entre nísperos, limones y gallinas...

...palomas, higueras y huevos; rosales, vides y gatos. Y Lucky.
Soy una mujer de ciudad con alma de campo.
Ayer fuimos Mª Ángeles, mi compañera y siempre amiga, al campo de su familia por la tarde. Después de invitarnos a Pedro y a mí a comer (¡Ya te vale!), dejamos a Pedro en casa, que no le va mucho el campo, y nosotras nos dirigimos a echar la tarde.
Paco, el tío de Mª Ángeles, que vive allí, fue muy simpático y nos ayudó en nuestras tareas. Según me contaban, el campo ahora está abandondado porque no se pueden hacer cargo de él. Había tomates, pimientos, berenjenas, judías verdes...y ahora quedan algunos árboles frutales y no mucho más. Pero lo suficiente para que yo estuviera tan a gusto. Cogimos limones y nísperos, yo subida a los árboles.

En el corral estaba tan contenta recogiendo huevos de las gallinas, y pasamos por todos los rosales, ya un poco mustios, para coger rosas, que servirán para hacer que colonia de agua de rosas.

Las palomas blancas preciosas, no quedan muchas, pero según me contó Paco, llegó a haber más de 50.


Lucky, el perro, se paseaba con nosotros por todo el campo, tan diligente, hasta que salimos fuera para coger rosas y se fue solo a darse un paseo. Después tuvo que ladrar para que le abrieramos la puerta, ¡qué lindo!


El maletero del coche lo llenamos con bolsas de limones, nísperos, huevos, romero y hierbabuena, y muchas rosas.


Y casi que me llevo dos gatitos...Un gata salavaje que está por el campo tuvo 4 crías. Paco me dijo que las otras dos no saben donde están, pero las que nosotras vimos, con apenas un mes, eran tan bonitas y frágiles, que me dieron mucha penita. Temblones, tenían los ojos llenos de legañas que le impedían ver, a mi me da que un corta vida no saben lo que es mirar a su madre. Les quitamos las legañas con suero y una gasa. El de pelo más negro hasta me bufó sin apenas fuerzas, pero cuando le limpié los ojos me trepaba por la camiseta mirándome tan lindo, como dándome las gracias de haberle dado la vista.
Yo me los hubiera llevado a casa, pero desde pequeña, que se me mató un gato cayéndose de mi terraza, me prometí no tener gatos en el piso, no quiero sufrir...Seguro que estos dos gatitos salen adelante y dan paseos por ese campo y viven tan felices y contentos.






Quiero dar unas gracias inmensas a tito Paco, y sobre todo a Mª Ángeles por invitarnos a comer, por ofrecerme un campo precioso y sus frutos, por hacer las fotos con el móvil (se nos olvidó la cámara), y por ser tan maravillosa. Prometo hacer mucha limonada, sorbete, helado de limón, una buena tortilla, dar vida a mis tés con la hierbabuena y a mis guisos con el romero. Y alegría a mi casa con un florero de rosas...¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Sé que volveremos para cuando las brevas estén en su punto. Y los gatitos sean un poquitín más grandes.



PD: Quien quiera invitarme a su campo, ¡yo encantada! Prometo recolectar y cuidar animalitos.

Lauritacampera :-)