27.6.12

Torta de Vélez




En Andalucía están bastantes arraigadas a la tradición las tortas de aceite. En cada lugar se hacen de una manera diferente, pero todas tienen la peculiaridad de ser aplanadas y con una gran cantidad de nuestro "oro" líquido.


Yo pasé mi infancia en Campohermoso, un pueblo de Almería, donde recuerdo comer unas tortas de aceite increíbles, de las que no podía parar. Venía la furgoneta por las calles a repartir el pan y cuando traía tortas se me hacían los ojos chiribitas. También recuerdo que esas tortas de mi infancia eran diferentes a esta torta que hoy os presento. Quizás no tenían almendra, puede ser. Los almerienses que me lean a lo mejor me pueden ayudar.

Esta torta de Vélez (Vélez-Málaga) tiene el sabor auténtico que identifica a la dulcería tradicional malagueña, tan ligada a la cultura árabe que tenemos en las venas, con el malatahúga y la almendra por bandera. ¡Cómo no podía ser de herencia andalusí si proviene de la comarca de la Axarquía! (Axarquía significa en árabe el este o el oriente, en este caso, la comarca de la Axarquía se encuentra en la parte este de la provincia de Málaga).

Mi amiga Leoletta, jiennense pero hija adoptiva de Vélez Málaga, tiene muy presentes las recetas tradicionales tanto de su Jaén natal como de su Vélez del alma, y las cuida meticulosamente. Yo tenía unas ganas enormes de probar esta torta de Vélez desde que la vi en su blog. Le pedí a Leo que hiciera una torta de Vélez para el día de reunión del Taller de pan artesano, y cuando la vi me entró una alegría enorme. ¡Qué ganas tenía de probarla! ¡Qué pedazo de amiga tengo, si es que es un encanto! ¡Estaba riquísima! Al día siguiente, reventada, me puse por la mañana temprano a hacer la torta en mi casa. Me salió hermosísima, tanto que casi se quiso salir de la bandeja de horno. Es verdad que las cosas hechas con mucho cariño es imposible que salgan mal. Muchas gracias, Leo.



TORTA DE VÉLEZ



INGREDIENTES:

  • Un vaso de aceite de oliva virgen extra
  • 2 vasos de azúcar
  • 3 vasos de harina
  • Un vaso de leche 
  • Un sobre de levadura química
  • 150 gr. de almendras crudas
  • 50 gr. de nueces 
  • 2 cucharaditas de matalahúva (matalahúga o anís en grano)
  • La piel de un limón





PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Calentamos el aceite con la piel de un limón y la malatahúva a fuego lento unos cinco minutos, sin que el aceite llegue a freír. Dejamos enfriar.
  • Trituramos las almendras y las nueces, no hasta que se hagan harina, sino un poco más tosca.
  • En un bol añadimos las almendras y las nueces trituradas (excepto un puñadito para la decoración), la harina y la levadura tamizadas, la leche y el aceite con la matalahúva (desechamos la piel de limón). Mezclamos todo muy bien hasta que tengamos una masa homogénea.
  • Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo.
  • Forramos la bandeja de horno con papel vegetal y volcamos la masa. Extendemos más o menos, como sea de nuestro gusto, y espolvoreamos con azúcar y las almendras trituradas reservadas.
  • Horneamos 25-30 minutos a la misma temperatura.