15.4.12

Ensaladilla rusa



Después de estar una semana muy malita con la varicela y, aunque todavía no me he recuperado del todo, me siento con fuerzas de sentarme delante del ordenador y ofrecerles una de mis recetillas.


Antes de empezar me he puesto a cotillear un poco por los blogs y he visto que Begoña, de Las recetas de Marichu y las mías, va a cumplir cuatro años de andadura por la blogosfera, y lo va a celebrar por todo lo alto, como no podía ser menos, ya que quienes la conocemos sabemos que es una de las personas más generosas que pueda existir.

Pues lo que Begoña nos propone es un sorteo, el SORTEO VERANO AZUL, en el que para participar, entre otros requisitos, hay que publicar una receta de verano, esto es, una receta que se puede asociar al verano ya sea por su presentación, ingredientes o tipo elaboración. Y no se lo pierdan, el premio son ¡dos estancias de una semana (una por categoría) en Nerja! Increíble...




Pues una receta de verano por excelencia, por lo menos en mi familia, es la ensaladilla rusa. ¿Quién no ha hecho o comido en España una ensaladilla rusa? ¿Quién no se ha pedido en un bar una tapa de ensaladilla rusa con la cervecita o la coca-cola? Y por supuesto, con unos piquitos de pan para rebañar. 

No sé si de rusa tiene algo, según la Wikipedia fue inventada por Lucien Olivier, el chef del restaurante Hermitage en Moscú, pero como en todo, con el paso de los años y las fronteras, toda receta se va versionando y adquiriendo un estilo propio en cada hogar.

Mi madre hace ensaladilla rusa con bastante frecuencia. No es mi plato favorito, he de reconocerlo, supongo que porque uno de los ingredientes principales y en gran cantidad es la mayonesa. Pero por supuesto, sí que me como mi tapa. Lo bueno es que a ella le pasa lo mismo que a mí y su ensaladilla rusa nunca está inundada de mayonesa.

Cuando le pedí la receta a mi madre, por supuesto, no me podía decir cantidades exactas, sólo de huevos y de latas de atún, lo demás, a ojo de buen cubero. Me dice: "Tú le echas cuatro o cinco patatas". Y yo: "Sí mamá, ¿pero de qué tamaño?". "Medianitas", me contesta. Y le hice sacar las patatas y pesarlas porque yo hubiera apuntado pasados los tres cuartos de kilo y sus patatas para la ensaladilla sobrepasaban a duras penas el medio kilo. ¡Menos mal!

He intentado ser lo más fiel posible a la preparación de mi madre. Espero que os guste.

Ah! y por supuesto, con la ensaladilla rusa de toda la vida quiero participar en el SORTEO VERANO AZUL de Begoña, del blog Las recetas de Marichu y las mías.



ENSALADILLA RUSA


INGREDIENTES:

  • 1/2 kg. de patatas (pequeñas y de tamaño similar)
  • 3 huevos
  • 3 latas pequeñas de atún en aceite de oliva
  • 100 gr. de guisantes frescos (1/4 kg. con las vainas)
  • 4 boquitas de mar (palitos de surimi o de cangrejo)
  • 100 gr. de gambitas (frescas o congeladas)
  • Una zanahoria pequeña
  • Sal
  • Un bote pequeño de mayonesa (Calvé, 210 ml.)





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • El día anterior cocemos las patatas (con piel) en abundante agua con sal. Cuando estén tiernas las sacamos. Dejamos enfriar y las metemos en un tupper cerrado en el frigorífico toda la noche.
  • Cocemos al vapor las gambas peladas, los guisantes y los huevos. Dejamos enfriar y reservamos. Este paso también se puede hacer el día anterior, o si se quiere, al menos un par de horas antes de combinar los ingredientes.
  • Pelamos las patatas y partimos en trozos pequeños. La machacamos un poco con un tenedor.
  • Escurrimos el aceite de las latas de atún (no excesivamente) y lo echamos desmigado junto a las patatas.
  • Picamos las boquitas de mar y las gambas (reservamos algunas para la decoración) y las agregamos.
  • También añadimos los guisantes (reservando para la decoración), dos huevos muy picaditos y la zanahoria rallada finita.
  • Sazonamos al gusto y vamos agregando mayonesa hasta que esté a nuestro gusto. A mí me bastó con cinco cucharadas soperas. Removemos muy bien, integrando la mayonesa con todos los ingredientes.
  • Pasamos a la fuente de presentación y aplastamos la ensaladilla quedando la superficie uniforme. 
  • Cubrimos con una capa de mayonesa y adornamos de la manera que más nos guste con los ingredientes reservados: un huevo, guisantes, gambas, boquitas de mar, zanahoria...
  • Conservamos en el frigorífico. 


A TENER EN CUENTA

La ensaladilla está más buena de un día para otro, los sabores dan tiempo a integrarse.

Sacar del frigorífico al menos media hora antes para quitarle el frío. A temperatura ambiente o ligeramente fría se saborea mejor.

Yo he utilizado mayonesa envasada teniendo en cuenta la teoría de mi madre. Cuando sabes que la ensaladilla va a durar al menos un par de días es mejor realizarla con mayonesa comprada, puesto que la mayonesa casera llega a soltar líquido de un día para otro. Si se comiera toda el mismo día, por supuesto, mejor utilizar mayonesa  elaborada en casa.

La cantidad de mayonesa es al gusto. Seguramente los amantes de la mayonesa necesiten mucha más cantidad de la que yo utilizo. Mis cantidades son orientativas para una ensaladilla suave pero no  pringosa de mayonesa.

Mi madre no siempre le pone zanahoria a la ensaladilla, y cuando lo hace, la suele cocer previamente. Yo he querido añadirla sutilmente bien rallada.

Como buena amante de las conservas de pescado caseras, esta ensaladilla se puede hacer con bonito o caballa en aceite, o cualquier otro tipo de pescado en conserva casero. El sabor es mucho más intenso. Esta vez opté por ser fiel a las costumbres maternas.