7.4.12

Torrijas de azúcar y canela



Como ya comenté en la entrada del pan para torrijas, este dulce típico de Semana Santa se encuentra en la gran mayoría de pastelerías de España y en muchísimas casas. Yo he querido rendir culto a la tradición, aun siendo muy poco religiosa, de la gastronomía de estas fechas.


Estas torrijas son para mí las más usuales, rebozadas con azúcar y canela, pero sé de buena gana de las personas que las hacen con aguamiel, también deliciosas, aunque más empalagosas a mi paladar. Las dejaremos para el año que viene.

Volviendo a mi madre, que es mi primer referente gastronómico, ella nunca ha hecho torrijas en casa. Recuerda cuando las hacían en el cortijo y de saborearlas cada vez que las come. Ayer, viernes santo, la sorprendí con una gran bandeja que fue la delicia de todos.

Para asegurarme de que las torrijas iban a quedar bien firmes, dejé el pan que se asentara durante dos días. Y efectivamente, después de beberse las rebanadas toda la leche, han sido muy fáciles de manipular.

Han salido sumamente jugosas. Prepárense para un bocado de cielo.





INGREDIENTES (16 rebanadas):

  • Una barra de pan para torrijas dura de dos días antes
  • Un litro de leche
  • 1/2 vaso de vino dulce Málaga Virgen
  • 4 huevos
  • 4 cucharadas de azúcar
  • Un palito de canela
  • Cáscara de medio limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar y canela molida para rebozar


PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Quitamos las puntas a la barra de pan y cortamos las rebanadas justo por las incisiones que le hicimos al elaborarlo.
  • Las ponemos en una gran bandeja (utilicé mi bandeja de horno).
  • Calentamos la leche a fuego suave con las cuatro cucharadas de azúcar, el vino, la cáscara de limón y el palito de canela hasta que los aromas se impregnen en la leche. Movemos continuamente y evitamos que hierva.
  • Colamos la leche y la dejamos templar un poco.
  • Vertemos con cuidado y uniformemente la leche sobre las rebanadas de pan.
  • A los cinco minutos más o menos, damos la vuelta a las rebanadas con cuidado, para que terminen de empapar toda la leche por el otro lado.
  • Batimos los huevos y calentamos el aceite en una sartén. Preparamos una bandeja con papel absorbente. Ponemos en un plato hondo abundante azúcar con canela molida.
  • Pasamos las rebanadas por huevo, vuelta y vuelta, y freimos en la sartén. Cuando estén doradas por los dos lados, apartamos en la bandeja con el papel absorbente. Hacemos esta operación hasta que se terminen las torrijas.
  • Rebozamos generosamente en el azúcar con canela y pasamos al plato de servir.





A TENER EN CUENTA



Se puede prescindir del vino dulce o agregar otro vino dulce que sea de nuestro agrado.

Para ahorrar aceite utilicé una sartén pequeña en la cual cabían solamente dos rebanadas. Cuando tenía fritas la mitad de las torrijas, apagué el fuego y retiré el aceite, lo colé muy bien en otra sartén de tamaño similar para seguir friendo. También aproveché ese parón para rebozar en azúcar y canela las torrijas que ya estaban fritas.

No hubiera sido posible realizar estas deliciosas torrijas sin la inestimable guía de mi amiga Reme, de Alsurdelsur.