Queso fresco sin cuajo animal (paso a paso)




Ya no puedo dilatar más en el tiempo la publicación de esta receta. Y es que, muy a mi pesar, voy a tener que dejar de hacer queso fresco durante una buena temporada. Mi colesterol está en el infinito y más allá y debo bajarlo, así que si comía pocas grasas saturadas, ahora las tendré que anular por completo.



Pero como a lo que voy es a enseñarles la fabricación del queso fresco en casa, no me voy a poner tremendista:

Hay veces que la cocina te sorprende ¿Alguien podía imaginar que hacer un queso fresco fuera tan fácil? Pues descubrir esta receta de queso fresco ha sido para mí todo un hallazgo. He seguido al pie de la letra la versión del queso fresco de mi querida Viena. Ella utiliza la receta extraída de la cocina vegetariana hindú (vegetarianos no veganos, ha de entenderse), llamado panir. No se utiliza en él cuajo animal, sino yogur y limón para cortar la leche.

He tardado tanto en publicar esta receta porque buscaba la marca de leche más óptima para su realización, pero ya se pueden imaginar que no he podido seguir investigando...Hagan caso de la maestra que, sin duda, no falla nunca en sus recomendaciones.



INGREDIENTES: 

  • 2 l. de leche entera de buena calidad
  • 2 yogures naturales
  • Un limón


*Se puede hacer también con leche semidesnatada o desnatada, pero la cantidad de queso resultante será menor.



ACCESORIOS NECESARIOS:

  • Gasa hidrófila
  • Fuente grande
  • Colador
  • Pinza de cerrar los alimentos


PREPARACIÓN TRADICIONAL:



1. Calentamos la leche en la cazuela, y  cuando esté bien caliente, pero sin hervir, echamos los dos yogures y el zumo de limón. Removemos muy bien con una cuchara, dejamos un par de minutos en el fuego y retiramos después.





2. Poco a poco veremos que la leche se corta, se va separando el cuajo del suero. Dejamos un pocó más hasta que veamos el suero de color amarillento. Si no lo conseguimos volvemos a calentar la leche unos minutos.





3. Mientras dejamos reposar preparamos una fuente honda con un colador y una gasa encima.





4. Colamos el cuajo y esperamos a que escurra  el máximo suero posible.





5. Cogemos la gasa por las puntas y retorcemos muy bien para extraer todo el suero (pero con cuidado de que el queso no traspase la gasa).  ponemos una pinza de cerrar los envases. Después, para que el queso termine de escurrir, podemos colgarlo de un gancho de cocina (necesitará 45-50 minutos de reposo) o ponerle peso encima (con media hora es suficiente). Si nos gusta más cremoso, tipo queso de untar, prescindimos del peso y lo dejamos reposar una media horita.





6. Abrimos la gasa y ya tenemos nuestro precioso queso fresco listo para consumir, le damos la vuelta y queda con una forma ovalada muy artesanal. Este queso fresco sale con un peso entre 370-400 gr.








7. Pero si preferimos modelar el queso aquí está la manera de hacerlo: desmigamos el queso y lo ponemos en un tupper con la capacidad suficiente. En él apretamos muy bien toda la masa, tapamos y metemos en el frigorífico durante toda la noche para que coja consistencia.





8. Al día siguiente, sacamos el queso del frigorífico y metemos la punta de un cuchillo por el lateral para introducir aire por debajo del queso. Así se desmoldará muy fácilmente. No hará falta pasar el cuchillo por todo el perímetro del queso, sólo lo suficiente para que entre el aire por debajo.








Y un trozo de este queso con miel de caña es un bocado de los dioses. ¿Por qué no probarlo a hacer en casa? Se puede hacer también con leche de cabra, o añardirle frutos secos en el prensado final en el molde, ponerlo en salmuera si os gusta salado, echarle especias....Un sinfín de posibilidades.

Lo podemos utilizar para consumirlo solo, como postre (con carne de membrillo espectacular), en ensaladas....pero también es magnífico para la repostería y la panadería. Igualmente ocurre con el suero de leche, ¡por favor no lo tiren! Ya vieron en la entrada anterior que el suero de leche es estupendo para la elaboración de panes, pero también lo es para bizcochos, magdalenas...Tiene un alto contenido proteico y es bajo en grasas. También se puede tomar utilizar para elaborar refrescos, y en otros menesteres no cocineriles, es ideal para dar brillo y suavidad al cabello.


¡Mecachis con la condición genética! ¿Por qué tendré yo 244 de colesterol?


Feliz fin de semana :-)