4.9.12

Vuelta de las vacaciones y quedada bloguera en Nerja



Bueno, bueno, ya es la hora de volver a la carga. Empieza el curso escolar, la mayoría de la gente se incorpora a sus puestos de trabajo (los que tienen...), van bajando las temperaturas, los días son más cortos...El final del verano se aproxima.

En meses de veraneo han pasado muchas cosas. Revuelo monumental con respecto a las medidas del gobierno gracias a su "decretazo", la reciente subida del IVA,  los cientos de incendios que han quemado miles y miles de hectáreas en nuestro país, la subida progresiva del paro, el increíble crimen cometido a los niños de Ruth y José...También han pasado cosas buenas, la playa preciosa y la montaña también, las noches de verano, la celebración de los Juegos Olímpicos,  y que en nuestras casas se respire un poco de tranquilidad en esos días de vacaciones merecidas.

Ahora toca volver con fuerzas para empezar el curso, tanto personal, político, laboral y, como no, el curso bloguero. Para mí es especialmente significativo volver en septiembre porque en pocos días mi blog cumplirá cuatro años.


Para terminar estos días de auténtico verano, el viernes pasado, 31 de agosto, nos reunimos en Nerja un buen elenco de blogueras cocineras, un lujo de mujeres, consortes y niños. Familias maravillosas. Las anfitrionas Begoña y sus hermanas Paloma, Ana y Alicia son únicas organizando con todo detalle estas quedadas. Y allí estaban, a mi juicio de las mejores blogueras cocineras de este país: Begoña (Las recetas de Marichu y las mías), como no, Pilar Lechuza (La cocina de Lechuza), Lola (Lola en la cocina), Ana María (Cocinando entre olivos), Reme (Al sur del sur), Ana (Cocina con Ana), Lidia (Atrapada en mi cocina), Lola (Ajoblanco), Mari Ángeles (Cocinar sin miedo) y una servidora. Las admiro a todas, por su cocina, su paciencia, su buen hacer, sus grandes conocimientos, su desparpajo, su simpatía, su generosidad. Son unas ¡supermujeres!




Como se pueden imaginar, cuando se organiza una cena bloguera cocinera en la cual cada persona tienen que llevar un plato, las alertas se disparan. Todas pensando con semanas de antelación qué hacer de comer para sorprender, y por supuesto, eso de llevar solo un plato es casi delito, creo que las únicas que lo cumplimos fuimos Lola de Ajoblanco y yo. ¡Las demás se volvieron locas! Un resumen muy resumido: 5 panes diferentes, 20 platos variados y 8 postres. Es cierto que éramos muchos, si no conté mal unos 27 adultos y 6 niños, aún así era una bestialidad de comida. Como años anteriores, lo que sobra se queda para el domingo.

Empezamos por los panes ¿qué les parecen? Vaya pinta, ¿verdad?



Y los platos ¡no digamos! Hubo ensaladas, patés, empanadas, carnes, pescados. Me puedo tirar tres horas para nombrarlo todo. Aquí tienen el resumen de todo lo que había en la mesa.




Y después, ¡a limpiar la mesa que vienen los postres! Yo ya no podía con mi cuerpo, pero al final los probé todos. Con decirles que no pude probar bocado hasta las cuatro de la tarde del día siguiente....




Evidentemente después viene la sobremesa, una charla agradable que duró hasta más de las tres de la mañana, con pena por irnos, porque al estar rodeado de tan buena gente cuesta separarse de ella. Mención especial a todos los consortes y los niños que aguantaron como campeones y se portaron maravillosamente.

La quedada duró todo el fin de semana, no pude unirme el sábado, y el domingo, que sí tenía intención, vino a visitarme mi enemiga llamada "migrañas", a la que por fuerza tengo que acoger en casa a oscuritas y en silencio porque si no se instala más días de lo esperado.

Espero que volvamos a repetir el año que viene, esto ya se ha convertido en tradición que espero que siga por muchos muchos años.


En breve volveré a la carga con recetitas ricas para mostrarles. Muchos besos, y me alegro mucho de estar de vuelta.

Lauritasalud :-)