17.9.12

Galletas de lino y zanahoria





¡Buenos días! ¡Buen comienzo de semana! Vamos a empezar con energía. Para desayunar siempre he preferido pan, pero para quienes prefieren desayunar algo dulce, o para mitad de mañana o la merienda, les ofrezco unas galletitas supersaludables y deliciosas. Me enamoré a primera vista de ellas cuando nuestra compañera bloguera Ajonjolí (La flor del calabacín) las publicó rodeadas de un espectacular campo de zanahorias recogidas de su huerto. De hecho, cuando vi que la receta tenía sus ingredientes medidos en tazas fui expresamente a comprarme un juego de tazas y cucharas medidoras. De todas maneras, he pesado sus equivalentes para nadie se quede con las ganas de hacerlas. ¡Están riquísimas! Y lo mejor, no hay que tener remordimiento porque cada galleta es un bocado de salud.


Y viene a cuento que cuente que estas galletas fueron un regalito para mis amigos Nico y Carmen, que fueron papás hace dos semanas de una chiquitina preciosa llamada Irene. Casualmente ellos son amigos también de Ajonjolí, ¡qué pequeño es el mundo! Con estas galletas deseo que Irene crezca sana y fuerte y que se haga una niña simpática, noble y generosa como lo son sus padres. 




            



GALLETAS DE LINO Y ZANAHORIA


INGREDIENTES (50-55 galletitas de unos 3 cm. de diámetro):

  • ¾ taza de lino dorado (120 gr.)
  • ¾ taza de salvado de trigo (30 gr.)
  • Una taza de harina de espelta integral (100 gr.)
  • ½ taza de pasas moscatel (100 gr.)
  • Una taza de zanahorias ralladas ecológicas (200 gr.)
  • ¾ de cucharadita de levadura
  • ¼ de cucharadita de sal
  • Una cucharadita de canela en polvo
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • ½ taza de miel (125 gr.)


PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Molemos el lino en un robot de cocina. En su defecto podemos machacar muy bien las semillas en un mortero. No importa si quedan algunos trocitos.
  • Picamos muy finas las pasas. Picamos o rallamos también la zanahoria.
  • Mezclamos muy bien todos los ingredientes en un cuenco grande. Tapamos con papel film y reservamos en el frigorífico durante una hora para que sea la masa se endurezca y sea más fácil de manejar.
  • Precalentamos el horno a 180º.
  • Hacemos pequeñas bolitas y las aplastamos con las palmas de la mano. Las ponemos en la bandeja de horno forrada de papel vegetal.
  • Horneamos a 180º durante 20 minutos. Salen dos hornadas.
  • Dejamos enfriar sobre una rejilla.



A TENER EN CUENTA


Existen marcas (como Lindwoods) que venden el lino molido y es fácil encontrarla en las herboristerías. De todas maneras, por cuestión de economía, aconsejo molerlas en un robot de cocina o aplicarse un ratito con el mortero.