25.2.13

Quiche de acelgas, jamón y queso fresco






¡Buenos días! Vamos a empezar la semana con energía y comiendo bien bien y sano sano. Estoy segura que a la mayoría de las personas que me leen le gustan las quiches o tartas saladas. Son un alimento muy completo pero hay que tener bastante cuidado con el aporte calórico. La base de masa quebrada ya de por sí contiene una gran cantidad de calorías. Si a eso uniéramos un queso muy graso, la típica nata que se suele utilizar y embutidos o con carnes grasas, una pequeña proporción de quiche se convertiría en una bomba calórica y no equilibrada nutricionalmente.

Por ello, y con mis modestos conocimientos sobre nutrición, siempre intento que mis platos tengan un equilibrio nutricional y que las calorías no se disparen hasta el infinito y más allá. La masa quebrada, rica en hidratos de carbono y grasa, las acelgas con verdura con sus vitaminas y minerales, esencial en cualquier plato, el queso fresco que siempre tienen menos contenido graso que otros, aporta además proteínas, al igual que los huevos, el jamón y la leche evaporada (que he utilizado en vez de nata para reducir el contenido graso y en consecuencia calórico). En resumen, una quiche riquísima, saludable y equilibrada. De todas maneras, siempre hay que comer con moderación cualquier cosa. Ténganlo presente.


Les deseo un buen comienzo de semana. ¡La risa es un buena manera de empezar!


QUICHE DE ACELGAS, JAMÓN Y QUESO FRESCO


Molde utilizado: redondo de metal rizado por los bordes de 26 cm. de diámetro con base desmontable.



INGREDIENTES:

  • Una lámina de masa quebrada fresca
  • Un buen manojo de acelgas
  • 3 huevos
  • 200 ml. de leche evaporada
  • 100 gr. de queso fresco
  • 50 gr. de taquitos de jamón
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Lavamos y secamos muy bien las acelgas. En este caso solo utilizaremos las hojas, así que separamos las hojas de las pencas. Las pencas las reservaremos para otra preparación (como por ejemplo, un potaje). Picamos muy bien las hojas de las acelgas.
  • En una sartén ponemos unas gotitas de aceite y salteamos a fuego fuerte las acelgas sin parar de remover para que pierden el agua. Hacemos esta operación tres-cuatro veces con las hojas de acelga, echando cada vez unas gotas de aceite a la sartén.
  • Picamos muy finos el queso fresco y el jamón.
  • En un bol batimos muy bien los huevos con la leche evaporada, la sal y la pimienta. Añadimos el queso fresco, el jamón y las acelgas. Removemos bien.
  • Precalentamos el horno a 200º calor arriba y doble calor abajo (si su horno tiene esa función)
  • Cubrimos el molde con la masa quebrada, ajustamos con los dedos a la base y los laterales. Marcamos con un rodillo los bordes y quitamos los excesos de masa. Pinchamos con un tenedor.
  • Ponemos sobre ella toda la mezcla anterior y metemos en el horno durante 35 minutos. Desmoldamos pasados 10 minutos.




A TENER EN CUENTA

Al utilizar un molde con base desmoldable es muy fácil extraer la tarta subiendo la base hacia arriba. Si no disponen de un molde así, pueden añadir un par de tiras de papel de hornear en la base del molde dispuestas en perpendicular. Así, tirando de las tiras será muy cómodo desmoldar la tarta.

La función del horno con calor arriba y doble calor abajo hace que las masas no se reblandezcan por el contenido que soportan y salgan crujientes. Si no tienen dicha función en el horno y la masa está contenida en un molde, como es el caso de esta receta, horneen al menos sobre una rejilla y en la segunda ranura empezando por debajo para favorecer esto mismo. Yo hago las dos cosas.