12.10.10

Tallarines de pasta fresca con salmón ahumado y salsa de cabrales





Estoy entusiasmada con mi nueva máquina para hacer pasta y como en la cocina me enamoro con facilidad, ahora empezaré a hacer pasta fresca como una cosaca y os hartaréis de mí, al igual con los panes...

Este plato merece una mención especial. No porque lo diga yo, ni mi catador (que quería que lo repitiera por la noche), lo dice el plato mismo, sólo hay que probarlo. Con pocos ingredientes, un pelín de tiento y cariño se puede hacer una receta magnífica. Me siento muy orgullosa de esta receta y por ello la quiero presentar al 1º Concurso Internacional Gastronómico organizado por Apicius, de La Cocina Paso a Paso, en la categoría de plato principal, y que está  patrocinado por San Ignacio, Servisem Gastronómico, Cofradía del Cocido Vitoriano, La cocina de Plágaro, Oh!Menaje, Taller de las tradiciones y Rótulos y placas conmemorativas Marvi.






Sé que no tengo muchos puntos a favor en el concurso al ser una receta de creación propia y reciente, pero puedo contaros su historia, porque tiene su pequeña historia:

Llevo desde principios de verano con unas ganas tremendas de aprender a hacer pasta fresca. A Pedro le encanta, compra casi cada vez que vamos al supermercado. A mí también me gusta mucho más que la seca, para qué dudarlo. Los que somos cocinillas siempre queremos probar a hacer "casi" de todo. Pepekitchen realizó un curso de pasta fresca en julio al que no pude asistir, y me quedé con más interés todavía...

El calor, el estrés y mis migrañas aparecieron y decaí, dolores y fatigas, los que me seguís habitualmente ya sabéis de mis dolencias y lo mal que lo he pasado...y aunque todavía no estoy del todo recuperada, tengo días buenos con muchas ganas de meterme en la cocina y hacer cosas ricas.

Mi amiga y admirada Reme, de Al sur del sur, me dijo que eso de hacer pasta fresca era muy fácil y que podía encontran unas máquinas muy baratas. Un huevo por cada 100 gr. de harina y a correr, ¡jo qué bien! Y ha sido ahora cuando me he puesto a ello, a buscar y comprar la máquina y a investigar un poquitín. Por supuesto me he ido al blog de Reme, entre otros blogs y webs. Me dijo que utilizara una harina buenísima que venden en el "Corte" para hacer la pasta, y cuando veo sus recetas...¡es sémola de trigo duro! Me dio mucha alegría. Yo utilizo mucho una sémola de trigo duro convencional, del "Merca" para la confección de pan.

La utilización de la máquina para pasta ha sido de lo más satisfactoria, ver cómo se alisa la masa de manera regular, poco a poco, se estira, con ese color amarillo intenso, ha sido una delicia. Y lo mejor, que el interés por la pasta fresca ha hecho que Pedro me acompañe en esta aventura y me ayude como pinche de cocina. Teníais que haber visto sus ojillos viendo salir los tallarines mientras los sostenía cuidadosamente con sus manos...

El queso de cabrales me encanta, lo he probado muchas veces en salsas con patatas, carnes, escalopines... Y estaba destinado que un trozo de cabrales llegara a mí para esta receta. No lo compré yo, nos lo regaló Agustín y Lucía, mis "suegros", cuando fueron al VII Festival del Queso Villa de Zuheros (también nos regalaron quesos del lugar, tierra de Agustín).

Queda por terminar de conjugar el salmón ahumado que por unanimidad familiar se decidió que le iba quenipintado al plato, y la coincidencia de organizar el especiero y darme cuenta de que quedaba sólo una pizca de cilantro molido que había que aprovechar.

Ahora todo encaja para esta receta.

Espero que sea el síntoma de mi inminente recuperación. Amén.


INGREDIENTES (2 personas):


Para los tallarines de pasta fresca:

  • 100 gr. de harina de sémola de trigo duro
  • Un huevo mediano





Para el acompañamiento y la salsa:

  • 1 cebolla pequeña o 1/2 cebolla mediana
  • 1/2 puerro
  • 100 gr. de salmón ahumado
  • 80 gr. de queso de cabrales (70 gr. sin corteza)
  • 150 ml. de leche
  • 1/2 cucharadita de cilantro molido
  • Aceite de oliva virgen extra (¡se me olvidó en la foto!)


PREPARACIÓN DE LOS TALLARINES DE PASTA FRESCA:




En un del cuenco ponemos la sémola y el huevo. Ayudados de un tenedor removemos la masa hasta que esté semiintegrada. La sacamos cuenco y amasamos en la encimera bien limpia durante unos minutos. La masa debe quedar lisa y firme. Hacemos una bola, metemos en otro cuenco, tapamos con papel film y dejamos reposar media hora a temperatura ambiente.





Con las cantidades utilizadas sale aproximadamente 140 gr. de masa. La cortamos en tres trozos de mismo peso. Cogemos el primer trozo y alisamos con un rodillo dándole forma rectangular. Después vamos pasando por la máquina de pasta desde la pestaña más gruesa hasta llegar al grosor deseado. Seguidamente introducimos la masa por el accesorio de los tallarines. Los dejamos reposar unos minutos para que sequen un poco. Hacemos el mismo procedimiento con los dos trozos restantes de pasta.

* La harina de sémola ha dejado tan bien compactada la masa que no ha necesitado harina adicional para la máquina ni para dejar reposar la pasta ¡no se pegaba en ningún lado! ¡estaba perfecta!



PREPARACIÓN DEL ACOMPAÑAMIENTO Y LA SALSA:



Picamos muy menuditos la cebolla y el puerro. Hacemos tiras con el salmón ahumado.




En una sartén grande rehogamos el puerro y la cebolla con 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.




Cuando estén dorados, echamos el salmón y salteamos un minutito a fuego lento.




Mientras se dora el salmón ponemos en la batidora el queso de cabrales en trocitos, la leche y el cilantro. Batimos muy bien y lo incorporamos a la sartén. Dejamos reducir la salsa a fuego lento 5-7 minutos.




En agua hirviendo (sólo agua, sin aceite ni sal ni ná de ná) introducimos los tallarines y cocemos 2 minutos. Sacamos y escurrimos bien.



* La receta no lleva nada de sal y queda sabrosísima os lo aseguro, nada más que con el sabor del salmón y el cabrales...


MONTAJE DEL PLATO:





Ayudados de una cuchara y un tenedor hacemos nidos de pasta (volteando el tenedor sobre la cuchara) y los colocamos sobre el plato. Vertemos sobre ellos parte del salmón con su cebollita y puerro. Repartimos el resto de la salsa por el plato y adornamos con una ramita de perejil. ¡Y a disfrutar!





Estoy taannn feliz de haber hecho esta receta y participar con ella en el concurso de Apicius que intentaré, antes de que acabe el plazo de presentación de recetas (31 de octubre), cocinar otra para la categoría de entrada o postre. Siempre que esté bien de salud y tenga tiempo. ¡Amén!