5.10.15

El arroz del Castillo




¡Qué contenta estoy esta semana! Les hablo desde casa porque ¡estoy de vacaciones! Aunque solo sea una semana y no tenga previsto ninguna escapada fuera de Málaga, rabio de felicidad de no tener que ir a trabajar y poder hacer un montón de cosas pendientes dentro y fuera de casa que, trabajando, son muy difíciles de realizar.


En cuanto al sorteo panarra de mi 7º cumpleblog, ya publiqué el ganador en facebook. ¡Enhorabuena Ángeles Ballesta! Estoy segura que con el regalazo del sorteo harás unos superpanes  y vestirás tus botes de harina con unas etiquetas preciosas.


Hoy empezamos la semana con una receta que presenté al concurso de Bodegas Barbadillo en conmemoriación al 40º Aniversario de su vino más representativo, el vino blanco Castillo de San Diego. Quiero dar gracias a la Bodega por hacernos llegar un kit estupendo con el vino necesario para hacer la receta.

Con la receta quería homenajear a la Bodega y a Sanlúcar de Barrameda, un lugar al que tengo especial cariño desde hace unos años y que suelo visitar siempre que puedo. ¿Hay algo más andaluz que un arroz? Y como no podía ser de otra manera, un arroz dedicado a Sanlúcar, además de Barbadillo debe ser marinero, y como no, debe tener langostinos. He realizado un arroz meloso con mejillones y langostinos. ¡Ha salido de categoría! ¡Pruébenlo y no se arrepentirán!



EL ARROZ DEL CASTILLO. ARROZ MELOSO CON MEJILLONES Y LANGOSTINOS.


INGREDIENTES (2 personas):

  • 200 gr. arroz redondo
  • Un trocito de cebolla
  • Un trocito de puerro
  • Medio pimiento verde
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Dos dientes de ajo
  • Un tomate pera maduro*
  • 1/2 kg. mejillones franceses (pequeños)
  • 1/4 kg. langostinos (mejor si son de Sanlúcar)
  • Un vaso grande de vino blanco Castillo de San Diego de Bodegas Barbadillo y un chorrito más
  • Un vaso grande de agua
  • Unas ramas de perejil
  • Sal (si es necesario)
  • Pimentón dulce de la Vera
  • Pimienta negra recién molida
  • Colorante alimentario
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco picado

*Se puede sustituir por dos cucharadas de tomate triturado





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Lo primeros que haremos será cocer los mejillones y hacer el fumé.
  • Limpiamos los mejillones y metemos en una olla con el vaso de agua, el vaso de Castillo de San Diego y el perejil. Hervimos hasta que todos los mejillones se hayan abierto. Apartamos, dejamos templar un poco. Sacamos los mejillones de su concha, excepto unos cuantos que dejaremos en una de las conchas para decorar al final. Colamos el caldo para utilizarlo para el fumé. Reservamos.
  • Por otra parte, pelamos los langostinos y les quitamos las tripillas. Cortamos en trozos pequeñitos y reservamos junto con los mejillones. Con las cabezas vamos a hacer el resto del fumé. En un cazo con una cucharada de aceite sofreímos las cabezas y aplastamos bien. Después añadimos un chorrito de Castillo de San Diego y un vaso corto de agua. Cocemos 5 minutos. Colamos el caldo y mezclamos con el caldo de los mejillones. Debemos tener unos 3 vasos grandes o un poco mas de fumé. Si es necesario, se completa con agua. Reservamos.
  • Picamos todas las verduras pequeñitas, excepto el tomate que lo pelamos y trituramos. 
  • En una cacerola baja echamos 2-3 cucharadas de aceite y pochamos las verduras a fuego lento con la tapa puesta, para que desprendan todo su sabor.
  • Agregamos el tomate y damos unas vueltas hasta que pierda todo su agua.
  • Añadimos el arroz, el pimentón, la pimienta y el colorante al gusto. Removemos.
  • A fuego medio, vamos añadiendo medio vaso de fumé al arroz y cocemos a fuego medio todo el tiempo, removiendo continuamente. La intención es hacer un arroz meloso con la técnica del risotto. De este modo, cuando se consuma el fumé, añadimos otro medio vaso removiendo continuamente, y así hasta que el arroz esté en su punto, que será en unos 25 minutos. Cuando hayan pasado 15 minutos del comienzo de cocer el arroz, agregamos los mejillones y los langostinos troceados.
  • Cuando el arroz esté en su punto, servimos inmediatamente y decoramos con los mejillones reservados en su cáscara y un poco de perejil fresco picado.