29.10.12

Quiche de calabacín y tomate



No suelo hacer quiches en casa, no porque no me gusten, ¡me encantan! Si no porque es entretenida y además, lleva nata. Para quienes no lo sepan, la nata no es "mi producto favorito en la cocina" sino todo lo contrario. Supongo que ya es por cabezonería, pero siempre intento buscar una alternativa. Y para la quiche he de reconocer que las alternativas a la nata que he probado no dan tan buen resultado.

Como no podía ser menos, mi quiche integra fundamentalmente buenas verduras: calabacín, tomate y cebolla con un punto especial de taquitos de jamón ibérico. Espero que les guste, a Pedro y a mí nos encanta. De hecho, este fin de semana he estado con amigos y amigas blogueras en II Encuentro de Blogueros de Gastronomía "Virgen extra de Jaén 2.0" en Baeza (en la siguiente entrada les contaré con detalle sobre el encuentro), y Pedro, que se quedó solo en casa, me pidió la receta para preparar la quiche e invitar a comer a sus padres, y ¡le salió genial!




QUICHE DE CALABACÍN Y TOMATE



Molde utilizado: redondo rizado de metal con base desmoldable de 24 cm. de diámetro.


INGREDIENTES:

  • Una lámina de masa quebrada redonda
  • 2 calabacines medianos
  • Una cebolla mediana
  • 1-2 tomates
  • 50 gr. de jamón serrano en taquitos
  • 3 huevos
  • 200 ml. de nata líquida para cocinar (15% m.g.)
  • 75 gr. de queso semicurado
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil seco





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Picamos muy pequeña la cebolla. Lavamos los calabacines y los cortamos en rodajas  finas que partiremos por la mitad.
  • En una sartén con un poco de aceite doramos la cebolla. Después añadimos el calabacín, tapamos y rehogamos hasta que esté tierno. Añadimos los taquitos de jamón y en unos minutos apartamos. Pasamos a un plato con papel absorbente para que empape un poco del jugo y no  moje en exceso la masa. Reservamos.
  • Rallamos el queso. Lavamos el tomate y lo cortamos en rodajas que igualmente partiremos por la mitad.
  • En un bol grande batimos los tres huevos, la nata y una pizca de sal. 
  • Precalentamos el horno a 200º calor arriba y doble calor abajo (si su horno tiene esa función).
  • Cubrimos el molde con la masa quebrada, ajustamos con los dedos a la base y los laterales. Marcamos con un rodillo los bordes y quitamos los excesos de masa. Pinchamos con un tenedor.
  • Ponemos sobre ella el salteado de calabacín, y expandimos uniformemente. Encima vertemos la mezcla de huevos y nata.
  • Colocamos el tomate a nuestro gusto y espolvoreamos con perejil. Por último distribuimos el queso rallado por toda la superficie.
  • Horneamos la quiche poniendo el molde sobre la rejilla del horno (en vez de la bandeja) en la segunda ranura desde abajo, durante 35 min. o hasta que comprobando con una aguja esta salga limpia. Desmoldamos pasados 10 minutos.





A TENER EN CUENTA


Al utilizar un molde con base desmoldable es muy fácil extraer la tarta subiendo la base hacia arriba. Si no disponen de un molde así, pueden añadir un par de tiras de papel de hornear en la base del molde dispuestas en perpendicular. Así, tirando de las tiras será muy cómodo desmoldar la tarta.

Como ya les comenté en la tarta de hojaldre con melocotón, la función del horno con calor arriba y doble calor abajo hace que las masas no se reblandezcan por el contenido que soportan y salgan crujientes. Si no tienen dicha función en el horno y la masa está contenida en un molde, como es el caso de esta receta, horneen al menos sobre una rejilla y en la segunda ranura empezando por debajo para favorecer esto mismo. Yo hago las dos cosas.