13.9.10

Magdalenas de vainilla (y un regalo muy especial)



¡Con estos moldes de magdalenas tan bonitos quién se resiste a encender el horno!

Os cuento. Hace un mes más o menos que publiqué mi receta de azúcar invertido, y Hilmar, a la que creo que todos conocéis (y si no, visitad su blog Mis recetas favoritas que os vais a enamorar...), me comentó que ella en Taiwan no encuentra los acidulantes (el sobre blanco de los gasificantes de Mercadona) para poder hacer ese azúcar invertido. Y yo me ofrecí a mandarle unos sobrecitos de "polvitos mágicos". Y ella estaba tan agradecida que quiso mandarme un regalito. Y vaya regalito, y eso que solo le mandé unos sobres de acidulantes...que quedé sorpendidísima con el paquete. Muchísimas gracias Hilmar. 






Me mando un bolsa grande de té verde, algas nori pequeñitas que se comen solas como si fueran patatas  (¡qué buenas!), unos pastelitos de piña taiwaneses (me muero por hacerlo caseros porque están deliciosos, ella tiene su receta aquí), y esos moldes de magdalenas que me dejaron con la boca abierta.

Y por supuesto tenía que estrenar los moldes. Después de dos pruebas con dos recetas diferentes de magdalenas, me quedo con la que hice este finde, que es la que Juanico publicó hace unos días. Aunque la he versionado un pelín: he cambiado aceite de girasol por oliva y ralladura de limón por esencia de vainilla. Reduje también un poco la cantidad de azúcar y aceite. El resultado para mí ha sido maravilloso, tanto en presencia como en sabor. Gracias a Juanico por compartir sus magdalenas.

Como no podía ser menos, esta receta va dedicada a Hilmar, por su simpatía y generosidad. Y espero seguir muchos años admirando sus panes y dulces y realizando humildemente sus recetas.





INGREDIENTES (18 magdalenas de molde grande):

  • 3 huevos
  • 180 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • 250 ml. de leche semidesnatada
  • 350 gr. de harina de repostería
  • 220 gr. de azúcar
  • 2 cucharadas de esencia de vainilla
  • Una sobre de levadura química*
  • Una cucharadita de café de bicarbonato sódico*


*Os aconsejo que leáis Imprescindibles IX (levaduras químicas) de El Rincón de Bea, un post interesantísimo sobre cuando y cómo utilizar el polvo de hornear (la levadura química habitual) y el bicarbonato sódico. Después de su lectura hice las magdalenas y el resultado ha sido fantástico.






PREPARACIÓN TRADICIONAL (al estilo de Juanico):

  • Mientras hacemos la masa, precalentamos el horno a 220º, calor arriba y abajo.
  • Ponemos el molde de magdalenas de metal encima de la bandeja del horno y colocamos los moldes de papel dentro.
  • Batimos en un recipiente los huevos con el azúcar hasta obtener una crema esponjosa y blanquecina.
  • Añadimos la leche, el aceite y la esencia de vainilla y continuamos batiendo.
  • Tamizamos harina, levadura y bicarbonato.
  • Agregamos a la masa y mezclamos todo bien hasta obtener una pasta homogénea y sin grumos.
  • Rellenamos los moldes hasta las 3/4 partes (con el mismo vaso de la thermomix podemos verterla), espolvoreamos con azúcar  y horneamos inmediatamente unos 20 min. aprox. a 220º, cuando veáis que están doraditas.





PREPARACIÓN CON THERMOMIX:

  • Mientras hacemos la masa, precalentamos el horno a 220º, calor arriba y abajo.
  • Ponemos el molde de magdalenas de metal encima de la bandeja del horno y colocamos los moldes de papel dentro.
  • Echamos el azúcar en el vaso y glaseamos 20 seg., vel. 5-10.
  • Agregamos los huevos y mezclamos 2 min., 37º, vel. 5.
  • Incorporamos la leche, el aceite y la esencia de vainilla. Batimos 10 seg., vel.5.
  • Por último vertemos la harina, la levadura y el bicarbonato sódico. Mezclamos 20 seg., vel. 3.
  • Rellenamos los moldes hasta las 3/4 partes (con el mismo vaso de la thermomix podemos verterla), espolvoreamos con azúcar y horneamos inmediatamente unos 20 min. aprox. a 220º, cuando veáis que están doraditas.
  • Yo tuve que poner dos hornadas. Así que cuando saqué la primera hornada puse las magdalenas en una rejilla, coloqué de nuevo los moldes de papel en molde de metal y rellené con el resto de masa. Otros 20 min., y otra vez a la rejilla. ¡Y a disfrutar con unas magdalenas deliciosas!



PD: Mis migrañas siguen regular...en cuanto me muevo un poco más de lo normal me empieza a doler la cabeza...No me regañéis, era de obligado cumplimiento hacer estas magdalenas, no me pude resisitir (además estoy tan aburrida en casa sin poder moverme...)

PD2: ¡Que no se os olvide participar en el sorteo de mi 2º cumpleblog!