22.7.13

Ensalada de mi huerta II




Es una gozada ver cómo van creciendo las verduras de tu propia huerta y un placer y un lujo poder recolectarlas, comerlas y llenar la boca del sabor de aquello que uno ha criado desde la semilla. Es indescriptible. Un auténtico placer...





Ya les conté el principio de mi aventura con mi huerta urbana el año pasado, y les mostré mi primera ensalada con productos cultivados en ella. Después de un año seguimos siendo los peores agricultores, los que menos producción tenemos debido a nuestra ignorancia agricultora, pero seguimos trabajando en él con toda la ilusión.


Pues bien, les traigo la ensalada de esta temporada de verano, llena de muchísimo color y una variedad completa de sabores. Y todos, absolutamente todos los ingredientes son ecológicos y sacados de mi huerta, cuidados con todo el mimo por Pedro y por mi (en la foto faltan los brotecitos de acelgas que estaban ya en agua).






ENSALADA DE MI HUERTA II


INGREDIENTES:
  • Tomates cherry rojos mini
  • Tomates cherry pera amarillos
  • Brotes de acelgas
  • Media zanahoria morá
  • Una mini mini zanahoria naranja
  • Un pimiento verde chiquitín chiquitín
  • Hojas de albahaca
  • Una flor de calabacín
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra (variedad picual)
  • Vinagre de Jerez




PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Lavamos las acelgas y las secamos muy bien. Quitamos los hilillos de las pencas. Picamos las hojas por una parte y las pencas en trozos muy pqueñitos por otra.
  • Lavamos los tomates. Partimos los cherries pera amarillos en 4 trozos alargados.
  • Lavamos las zanahorias muy bien con un cepillito para quitarle cualquier resto de tierra. Hacemos rodajas muy finas con la zanahoria naranja y fileteamos a lo largo, también muy fina, la zanahoria morá.
  • Lavamos y picamos el pimiento verde muy pequeñito. Lavamos y secamos las hojas de albahaca y la flor del calabacín.
  • Emplatamos de la manera que más nos guste, coronando la ensalada con la preciosa flor de calabacín. Aliñamos con sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez.


A TENER EN CUENTA

La flor de calabacín es comestible, pero para comerla hay que quitarle el pistilo de su interior. ¡Deshójenla y a la ensalada!