11.3.12

Pasta con salsa boloñesa




Desde pequeña he tenido reticencia a los macarrones inundados de tomate. No sé dónde los comería (porque mi madre no los hace así), pero tengo en mi paladar el recuerdo de la pasta pasada de cocción flotando en tomate frito. Sin nada más, ni un triste huevo. Una experiencia que no tengo fijada con claridad, pero que sin embargo me marcó de lleno.


Hasta hace unos días no me he atrevido a hacer una salsa boloñesa (¡hay que ver los que son los traumas!), y la hice porque los astros predispusieron que tuviera todos los ingredientes en casa y Pedro me diera la idea, ya que a mí no se me hubiera ocurrido en la vida.

Lo bueno de todo esto es que sigo rehuyendo de los macarrones hipercocidos con montañas de tomate frito, pero sin embargo volveré a cocinar una y mil veces mi pasta (al dente) con salsa boloñesa ¡Qué buena que está!



INGREDIENTES (2 personas):

  • 150 gr. de pasta (macarrones, espaguetis, tiburones, espirales...)
  • Un trozo de queso semicurado (o el que sea de nuestro gusto)
  • Orégano o albahaca


Para la salsa boloñesa:

  • Una ramita de apio
  • Una zanahoria 
  • 1/2 cebolla
  • 60 gr. de ternera magra
  • 60 gr. de magro de cerdo
  • 6 cucharadas de salsa de tomate
  • Una cucharada de vino tinto
  • Aceite de oilva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Lavamos las verduras. Quitamos los hilillos al apio y lo troceamos. Pelamos la zanahoria y la cortamos en rodajas. Troceamos toscamente la cebolla. 
  • Picamos las verduras en una picadora, hasta que queden muy finitas.
  • Troceamos las carnes y las picamos (también podemos decirle al carnicero que las pique)
  • En una sartén calentamos 2 cucharadas de aceite. Sofreímos las verduras.
  • A continuación agregamos la carne picada y removemos durante unos minutos.
  • Incorporamos la salsa de tomate, el vino tinto y una pizca de sal y pimienta. Cocinamos hasta que la salsa reduzca un poco. Reservamos.
  • Hervimos la pasta deseada en abundante agua hirviendo (sin sal, sin aceite, sólo agua) siguiendo las instrucciones del fabricante. Escurrimos.
  • Rallamos el queso.
  • Servimos la pasta en los platos, incorporamos la salsa y por encima el queso y el orégano o la albahaca (si la hiebra aromática es fresca, mejor que mejor).