18.9.11

Pimientos rojos asados en conserva



Primeramente quería disculparme por aquellas personas que han venido al blog por la receta de queso fresco que han podido ver en los blogrolls. Le di a publicar sin estar terminada, y en cuanto me di cuenta, la restablecí a mi borrador, pero ya era tarde y apareció en todos vuestras listas de blogs. La preparación del queso fresco la subiré próximamente.

Ahora vamos con la conserva de pimientos rojos:



Conocí el blog de Maduixa, Salseando en la cocina, no hace mucho tiempo, pero desde el primer momento me fascinó su manera de explicar con cuidadoso detalle cada preparación, una extensa y rigurosa redacción sobre platos con historia, y unas fotografías impresionantes. Me puse a investigar en su blog y me enamoré de sus conservas, entre ellas las de sus pimientos del piquillo, de las macetas de su casa, ecológicos, delicados y preparados con mucho mimo. A mí me encantan los pimientos rojos asados, y aunque no son de mi huerta (porque no tengo), los compré en mi frutería de confianza y los preparé tal y como Maduixa lo explica en su post. Diferencias: como mis pimientos eran gordos, los corté a tiras para embotarlos.

Me salieron cinco botes pequeños, exactamente un pimiento por bote.



INGREDIENTES (para 5 botes pequeños):

  • 5 pimientos rojos hermosos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • Botes pequeños limpios y esterilizados





PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Lavamos muy bien los pimientos y los secamos.
  • Precalentamos el horno a 200º y horneamos los pimientos unos 35-40 min. a la misma temperatura, volteándolos cada 10 min. para que se asen bien por todos lados.
  • Los sacamos del horno y cubrimos con un paño o con papel de aluminio para que suden.
  • Cuando hayan templado, le quitamos la piel y, con unas tijeras, los hacemos tiras. Reservamos todo el jugo que hayan soltado los pimientos para el embotado.
  • En los tarros previamente esterilizados (en el lavavajillas o 30 min. en agua hirviendo, junto con sus tapas) echamos un chorrín de aceite y unas láminas de ajo (actuará como antioxidante), rellenamos de pimientos, echamos el caldo reservado y, un pelín de aceite para terminar. Debemos dejar sin rellenar el cuello del bote para evitar que rezumen cuando le hagamos el vacío. Hacemos la misma operación con todos ellos.
  • Cerramos muy bien los botes. Los colocamos en una olla grande con agua cubriendo los mismos. Hervimos unos 30 minutos a fuego medio-alto. Después dejamos enfriar dentro de la misma olla con agua.





Conservados en un lugar fresco y seco, pueden durar meses embotados. Los hice en julio y ayer abrí un bote y estaban perfectos.
Sirven para un sofrito, adornar una paella, hacer una ensalada de pimientos asados....


Salud, amigos, y ¡feliz domingo!