No se si se estila en vuestras casas, pero en la casa de mis padres era de obligatorio cumplimiento la paella en domingo (ahora ya no tanto por la diabetes de mi padre), además siempre siempre mi madre ha hecho paella mixta. Pollo, costilla de cerdo o conejo y gambas, nunca pueden faltar las gambas y el fumé de sus cabezas para darle saborcito. Las verduras si que cambian, dependiendo de la temporada: en invierno la paella va siempre acompañada de muchas alcachofas, un ingrediente fetiche de mi madre.
Pues yo en casa, ya independizada, me acostumbré a todo lo contrario, a paella de marisco o de carne, nada de mezclar. Hasta que un día, después de comerla en casa de mis padres pensé: "Qué tonta soy, con lo que me gusta la paella de mi madre y nunca la hago así". Pues así toca hoy.
¿La paella mixta es algo habitual en vuestras casas o la de vuestras familias?
Aquí traigo mi versión. ¡Todos a probarla este finde! (o las
fajitas de pollo de la entrada anterior jejeje)