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30 de abril de 2012

iCook. El manual de cocina para emancipados



Después de seis años de emancipación y mucho, pero que mucho tiempo metida en la cocina, no pensaba que un libro como iCook. El manual de cocina para emancipados, de Isma Prados (Editorial Planeta), podría servirme de ayuda en ciertos aspectos. Tengo que dar las gracias a María Medina por pensar en mí para enviarme el libro y hablar sobre él.

Su autor, Isma Prados, ha trabajado en la televisión autonómica de Cataluña con diversos programas de cocina. Desde el año pasado sustituye a Eva Arguiñano en el programa de laSexta2 "Hoy cocinas tú". Ha publicado varios libros y este parece ser el libro más completo, donde comparte todas sus conclusiones sobre la alimentación doméstica.

iCook, cómo bien dice su subtítulo, más que un libro que recetas, es un manual de cocina que está muy bien organizado en sus apartados:



Primeramente habla de los grupos de alimentos: farináceos, lácteos, proteína animal, frutas y verduras, grasas saludables y alimentos de consumo ocasional. Intenta, de una manera fácil y cómoda, que aprendamos a contar por raciones, y explica cuántas raciones diarias de cada grupo de alimentos son necesarias. Todo con iconos muy fáciles de retener en la memoria y con ejemplos prácticos de menús diarios.




A continuación habla de cómo organizar el menú semanal previamente contando con todos los grupos de alimentos y todas las raciones necesarias de cada uno de ellos, y cómo este ejercicio nos permite realizar la lista de la compra de manera más concreta, ahorrándonos la compra de productos innecesarios que pueden echarse a perder. Este idea me parece magnífica, creo que es lo que todos debemos hacer para comer bien y racionalizar y administrar los alimentos y el dinero que gastamos en comprarlos. Pero creo que es una utopía. En mi caso sólo organizo los menús previamente cuando estoy a dieta, para que nada me resulte una sorpresa. Y aunque sí intento realizar una ingestión equilibrada de alimentos durante la semana (es decir, comer pescado 2-3 veces, legumbres un par de veces, 5-6 raciones de fruta y verdura diarias, etc,etc), normalmente pienso en los platos que voy a realizar de un día para otro. Supongo que nos pasará a casi todos, ¿verdad? Primero compramos y después pensamos lo que vamos a cocinar. De todas maneras, sí tiene un punto positivo, Isma Prados deja espacio a la improvisación, a que surja salir a cenar o tapear con los amigos, aunque intenta que la elección de lo que se pida sea lo más equilibrada posible.

¡Ah! Algo que me ha parecido muy práctico y que no yo no realizaba, es hacer la lista de la compra por secciones del supermercado, así cogeremos lo necesario de cada lugar y no daremos vueltas buscando tal o cual alimento. Eso supone un ahorro en el bolsillo, porque al dar menos vueltas existen menos probabilidades de que se antojen cosas nuevas.





Un apartado de libro muy interesante es cómo aprender a identificar los alimentos más frescos, tantos en carnes, pescados y frutas. Lo hace de una manera escueta y bien explicada. También hace un recorrido por el mundo de las conservas, su etiquetado y la clasificación de los tipos de conservas (productos frescos refrigerados, conservas en aceite o salmuera, congelados, productos frescos envasados al vacío, productos cocinados al vacío).





Guardar la compra se hace por intuición, pero hay veces que nos equivocamos. Isma explica cómo y dónde guardar los alimentos, empezados o no, en la despensa, en la nevera o en el congelador. Sugerencias y recomendaciones bastante prácticas.





Ya más cercanos a la cocina, Isma explica cuál es el material imprescindible para meterse en faena: sartenes, cazos, vajilla, batidora, envases de plástico, cuchillos, etc...Me ha parecido un resumen magnífico de todo lo imprescindible para manejarse con soltura en la cocina.





Y metidos en el ajo, Isma explica lo importancia de la mise en place, de la preparación de todos los ingredientes antes de cocinar: pelar, lavar, cortar, picar o triturar (y cómo hacerlo), la importancia de mantener bien diferenciadas la zona de manipulación de los alimentos y la zona de cocción (algo que yo no pongo mucho en práctica y debería hacer....) sin que pase ningún material, que no sean los alimentos, de una zona a otra...Las técnicas de cocción más usuales y fáciles....





Y cómo "conclusión", iCook cuenta con un recetario muy original, basado en menús completos de comida y  cena con platos únicos que sólamente van acompañados en ocasiones por algún postre o entrante como complemento. También cuenta con algunos ejemplos de desayunos y tentempiés saludables.


Sinceramente, me ha parecido un libro muy completo. Pienso que es imprescindible adquirir toda una serie de conocimientos que creo básicos, como los que Isma Prados ha reflejado en su libro, para que cocinar sea una diversión y no una desesperación. A veces el desconocimiento en la conservación de los alimentos o en cómo cocinarlos para que nos resulten más sabrosos, hace que mucha gente se lance a la calle a comer y se meta cada vez menos en la cocina.

Lo mejor, además, es que Isma apuesta por una alimentación saludable con unos platos sencillos (que se elaboran en menos de 30 minutos), baratos e ilusionantes para los más novatos en la cocina. Creo que por ahí hay que empezar la relación de amor con los fogones. De hecho, los que ya nos hemos enamorado completamente de la cocina tenemos que seguir con esa filosofía de la cocina sencilla, sana y rápida, y no sólo dejar este tipo de platos cuando "no tenemos ganas de cocinar".

Si han llegado hasta aquí leyendo, a lo mejor les ha interesado el libro. En este enlace, se puede descargar el primer capítulo del libro, por si quieren echarle un vistazo. Creo que merece la pena leerlo y tenerlo, que aunque la mayoría de los blogueros tenemos muchos conocimientos adquiridos que vienen recogidos en este libro, no está demás que nos refresquen a veces la memoria. Y para los recién emancipados, altamente recomendable.


26 de abril de 2012

Tomates con magro (o magro con tomate)



Nadie, excepto mi madre, he oído denominar a este plato como "tomates con magro". En todos los bares y las casas se habla de magro con tomate, ¿verdad? Menos en la mía. Yo siempre he estado acostumbrada a esta anticipación del tomate sobre la carne, no sé si por tradición o porque llevan tanto tomate que predomina sobre la carne. Pero qué haríamos sin ese tomatito para mojar....

Mi madre lo ha hecho muchísimo. Ahora cada vez menos desde que mi hermano y yo ya no vivimos en casa, los suele hacer cuando volvemos a casa para comer. 

Es uno de esos platos que no se me había pasado por la cabeza hacer en casa, pero un día me decidí y Pedro ya me lo recuerda en algunas ocasiones. ¡Si es que una tapita de "tomates con magro" está de rica!





TOMATES CON MAGRO (O MAGRO CON TOMATE):


INGREDIENTES (4-6 personas):
  • Un kilo de magro de cerdo
  • Una lata grande de tomate triturado (800 gr.)
  • Dos cebollas
  • Una cucharada sopera de azúcar
  • Dos vasos pequeños de agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra.

PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Quitamos al magro los restos de grasa que pueda tener. Troceamos y sazonamos.
  • Pelamos las cebollas y las picamos muy pequeñita.
  • En una olla grande (o sartén honda) calentamos una base de aceite de unas 6 cucharadas.
  • Añadimos la cebolla y sofreímos.
  • Agregamos el magro y removemos unos minutos.
  • Echamos el agua, tapamos y cocemos a fuego lento hasta que el magro esté tierno.
  • Vertemos la lata de tomate, ponemos a fuego medio-alto para que se fría el tomate.
  • Estará terminado cuando el aceite se pueda ver en la superficie.

A TENER EN CUENTA

Para agilizar el preparado del plato se puede poner la carne a cocer en la olla exprés: cuando se haya añadido el agua, tapamos y ponemos la olla exprés 10 minutos después de pitar. Después abrimos y seguimos el plato como se ha indicado.


Cuando el hambre acucia y se está haciendo fotos, a veces es difícil resistirse, ¡mirad, mirad!





23 de abril de 2012

Verduras a la plancha



Hoy, más que una receta, os dejo una idea. Las verduras y hortalizas deben encontrarse en todos nuestros platos. Deben formar una parte esencial de nuestra dieta por su aporte en nutrientes y vitaminas, y además ¡tienen pocas calorías! Unas verduras de calidad y bien cocinadas pueden ser un verdadero manjar.

Las verduras a la plancha son perfectas para acompañar un pescado o una carne a la plancha. Incluso pueden forman un plato único para una cena ligera. A mí me gustan que queden al dente, asadas pero crujientes, de este manera no pierden sabor, sino que es más acentuado si cabe.

Este plato de verduras puede cambiar según los gustos y la temporada de las verduras. Espero que les guste  la idea de comer verdura de esta manera.

Es necesario contar con una plancha eléctrica, aunque en su defecto, puede servir una sartén antiadherente grande.


INGREDIENTES (para una persona, el plato de la foto):

  • Un trozo pequeño de calabacín
  • Un trozo pequeño de berenjena
  • Un trozo pequeño de pimiento rojo
  • 1/2 zanahoria (o entera)
  • 3/4 judías verdes
  • 4 espárragos
  • Un trozo de cebolla
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional)

PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Lavamos el calabacín muy bien (ya que le dejamos la piel)  y cortamos en rodajas finas.
  • Pelamos la zanahoria y la cortamos en bastones.
  • Lavamos las judías, quitamos las puntas y hacemos bastones.
  • Lavamos el pimiento rojo e igualmente los cortamos en bastoncitos.
  • Cortamos la cebolla en juliana.
  • Lavamos los espárragos y quitamos la parte dura de los mismos.
  • Por último, al ser la hortaliza que más se oxida, pelamos la berenjena y cortamos en rodajas finas.
  • Pincelamos la plancha con aceite (opcional) y echamos sal por toda la superficie.
  • Ponemos las verduras y vigilamos el tiempo de asado: el calabacín, la cebolla y la berenjena son las que menos tardan en hacerse, las demás necesitarán un poco más. Damos la vuelta a las verduras. Así hasta que estén en su punto.

20 de abril de 2012

Pastel de calabacín



Ya estoy de alta, después de más de dos semanas con la varicela y sus consecuencias, ayer mi médico ya me dijo que era hora de trabajar. Me queda tos y muchos mocos, pero esto ya no es nada para cómo he estado de malita. Tengo ganas de estar completamente bien físicamente, porque a mí la primavera me encanta disfrutarla, salir, pasear, hace deporte y muchas cosas más aprovechando las horas de luz y buen tiempo.

Menos mal que antes de ponerme enferma hice muchas platos en la cocina  que les puedo enseñar ahora.

Este pastel es otra de las reediciones de recetas antiguas del blog. He mejorado la receta aumentando las cantidades de algunos ingredientes y horneando en un molde cuadrado en vez de molde de cake. Queda muy jugoso y los ingredientes combinan a la perfección.


INGREDIENTES : 
  • 3 huevos
  • 100 gr. de harina de repostería
  • Una cucharadita de levadura química
  • 1/2 vaso de leche
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 calabacín mediano
  • 75 gr. de fiambre de pavo (pechuga de pavo)
  • 75 gr. de queso semicurado (o uno bueno para fundir)
  • 4 setas shitake deshidratadas
  • Sal
  • Pimienta
  • Orégano

*Molde utilizado: cuadrado de metal de 20*20 cm.





PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Ponemos en remojo (en agua caliente) las setas durante media hora.
  • Picamos muy finitos la cebolla, el pavo, el queso, el calabacín (con piel) y las setas ya hidratadas.
  • Ponemos el aceite en la sartén. Doramos la cebolla. A continuación añadimos las setas y damos un par de vueltas.
  • Agregamos el calabacín. Tapamos la sartén y dejamos que se rehogue. Cuando está casi hecho, incorporamos el pavo.
  • Por último retiramos la sartén del fuego, introducimos el queso y removemos. Reservamos la mezcla.
  • Precalentamos en horno a 180º.
  • Batimos los huevos con la leche. Añadimos poco a poco la levadura y la harina tamizada integrando muy bien los ingredientes.
  • Incorporamos el salteado a la mezcla. Añadimos sal, pimienta negra molida y orégano al gusto. Mezclamos muy bien.
  • Cubrimos el molde con papel de hornear y pintamos con aceite. Agregamos la masa. Horneamos el pastel unos 20-25 minutos a 170º (probar con una aguja). Dejamos reposar dentro del horno 5 minutos sin temperatura.
  • Sacamos del horno y esperamos 5 minutos para desmoldar.
  • Podemos servir templado o frío.





A TENER EN CUENTA


Se puede sustituir las setas deshidratas por setas o champiñones frescos.


También podemos cambiar el fiambre de pavo por jamón serrano o bacon.


Se puede añadir el calabacín sin piel, pero el pastel quedará mucho menos vistoso.


Si horneamos en un molde de cake, el tiempo de cocción será mayor, al menos necesitará 40 minutos.






17 de abril de 2012

Tiramisú de fresas




Con este tiramisú de fresas comienzo con mi intención de reeditar algunas recetas antiguas, con mejores fotos, recomendaciones y en algunos casos seguramente, con la receta mejorada también.

Este tiramisú está versionado, ya no solo en su receta original que utiliza café, chocolate en polvo, etc., sino también en la elaboración de la crema: no utilizo huevos, sino que añado un poco de leche al mascarpone. No consigo consistencia de la crema, pero sí suavidad y ligereza. Las recetas están para adaptarlas a nuestros gustos ¿no es cierto?



INGREDIENTES (8 raciones):

  • 20 bizcochos de soletilla
  • 350 gr. de queso mascarpone
  • 100 gr. de azúcar
  • 100 gr. de leche (para la crema de mascarpone)
  • 400 gr. de fresas
  • 125 gr. de leche (para empapar las soletillas)
  • Una cucharadita de ron
  • Una cucharadita de esencia de vainilla


*Molde utilizado: cuadrado de vidrio de 21*21 cm.






PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • En un plato hondo mezclamos la leche para empapar las soletillas con el ron y la esencia de vainilla .
  • Hacemos la crema de mascarpone batiendo con unas varillas el queso con el azúcar y la leche.
  • Lavamos las fresas y las cortamos en láminas no muy finas.
  • Mojamos una primera capa de soletillas en la leche aromatizada y disponemos en el molde.
  • Extendemos una capa generosa de crema de mascarpone. A continuación, cubrimos muy bien con las láminas de fresas.
  • Repetimos con una capa de soletillas mojadas en leche. Cubrimos muy bien con la crema y adornamos con las láminas de fresas al gusto.
  • Metemos en el frigorífico unas horas para que adquiera consistencia.



A TENER EN CUENTA

Las soletillas son unos bizcochitos alargados muy esponjosos y ligeros. Pueden hacerse perfectamente en casa (recomiendo la receta de la maestra Su). Yo en este caso los compré. Se venden en cualquier supermercado, pero no todos de la misma calidad. Los que he utilizado para este tiramisú se encuentran en la sección de panadería de Carrefour, y se venden en bolsas alargadas de doce unidades.


No debemos mojar excesivamente las soletillas, puesto que absorben demasiada leche y el fondo del molde terminará por llenarse de líquido.

Debemos consumirlo en dos o tres días, debido a la utilización de ingredientes que se deterioran rápidamente como la leche o las fresas.

Para su conservación, debemos guardarlo en el frigorífico envuelto en papel film.

Las cantidades de los ingredientes son las adecuadas para el molde utilizado (21*21 cm). Para otro tipo de molde será necesario modificarlas.



15 de abril de 2012

Ensaladilla rusa



Después de estar una semana muy malita con la varicela y, aunque todavía no me he recuperado del todo, me siento con fuerzas de sentarme delante del ordenador y ofrecerles una de mis recetillas.

Antes de empezar me he puesto a cotillear un poco por los blogs y he visto que Begoña, de Las recetas de Marichu y las mías, va a cumplir cuatro años de andadura por la blogosfera, y lo va a celebrar por todo lo alto, como no podía ser menos, ya que quienes la conocemos sabemos que es una de las personas más generosas que pueda existir.

Pues lo que Begoña nos propone es un sorteo, el SORTEO VERANO AZUL, en el que para participar, entre otros requisitos, hay que publicar una receta de verano, esto es, una receta que se puede asociar al verano ya sea por su presentación, ingredientes o tipo elaboración. Y no se lo pierdan, el premio son ¡dos estancias de una semana (una por categoría) en Nerja! Increíble...




Pues una receta de verano por excelencia, por lo menos en mi familia, es la ensaladilla rusa. ¿Quién no ha hecho o comido en España una ensaladilla rusa? ¿Quién no se ha pedido en un bar una tapa de ensaladilla rusa con la cervecita o la coca-cola? Y por supuesto, con unos piquitos de pan para rebañar. 

No sé si de rusa tiene algo, según la Wikipedia fue inventada por Lucien Olivier, el chef del restaurante Hermitage en Moscú, pero como en todo, con el paso de los años y las fronteras, toda receta se va versionando y adquiriendo un estilo propio en cada hogar.

Mi madre hace ensaladilla rusa con bastante frecuencia. No es mi plato favorito, he de reconocerlo, supongo que porque uno de los ingredientes principales y en gran cantidad es la mayonesa. Pero por supuesto, sí que me como mi tapa. Lo bueno es que a ella le pasa lo mismo que a mí y su ensaladilla rusa nunca está inundada de mayonesa.

Cuando le pedí la receta a mi madre, por supuesto, no me podía decir cantidades exactas, sólo de huevos y de latas de atún, lo demás, a ojo de buen cubero. Me dice: "Tú le echas cuatro o cinco patatas". Y yo: "Sí mamá, ¿pero de qué tamaño?". "Medianitas", me contesta. Y le hice sacar las patatas y pesarlas porque yo hubiera apuntado pasados los tres cuartos de kilo y sus patatas para la ensaladilla sobrepasaban a duras penas el medio kilo. ¡Menos mal!

He intentado ser lo más fiel posible a la preparación de mi madre. Espero que os guste.

Ah! y por supuesto, con la ensaladilla rusa de toda la vida quiero participar en el SORTEO VERANO AZUL de Begoña, del blog Las recetas de Marichu y las mías.



ENSALADILLA RUSA


INGREDIENTES:
  • 1/2 kg. de patatas (pequeñas y de tamaño similar)
  • 3 huevos
  • 3 latas pequeñas de atún en aceite de oliva
  • 100 gr. de guisantes frescos (1/4 kg. con las vainas)
  • 4 boquitas de mar (palitos de surimi o de cangrejo)
  • 100 gr. de gambitas (frescas o congeladas)
  • Una zanahoria pequeña
  • Sal
  • Un bote pequeño de mayonesa (Calvé, 210 ml.)





PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • El día anterior cocemos las patatas (con piel) en abundante agua con sal. Cuando estén tiernas las sacamos. Dejamos enfriar y las metemos en un tupper cerrado en el frigorífico toda la noche.
  • Cocemos al vapor las gambas peladas, los guisantes y los huevos. Dejamos enfriar y reservamos. Este paso también se puede hacer el día anterior, o si se quiere, al menos un par de horas antes de combinar los ingredientes.
  • Pelamos las patatas y partimos en trozos pequeños. La machacamos un poco con un tenedor.
  • Escurrimos el aceite de las latas de atún (no excesivamente) y lo echamos desmigado junto a las patatas.
  • Picamos las boquitas de mar y las gambas (reservamos algunas para la decoración) y las agregamos.
  • También añadimos los guisantes (reservando para la decoración), dos huevos muy picaditos y la zanahoria rallada finita.
  • Sazonamos al gusto y vamos agregando mayonesa hasta que esté a nuestro gusto. A mí me bastó con cinco cucharadas soperas. Removemos muy bien, integrando la mayonesa con todos los ingredientes.
  • Pasamos a la fuente de presentación y aplastamos la ensaladilla quedando la superficie uniforme. 
  • Cubrimos con una capa de mayonesa y adornamos de la manera que más nos guste con los ingredientes reservados: un huevo, guisantes, gambas, boquitas de mar, zanahoria...
  • Conservamos en el frigorífico. 


A TENER EN CUENTA

La ensaladilla está más buena de un día para otro, los sabores dan tiempo a integrarse.

Sacar del frigorífico al menos media hora antes para quitarle el frío. A temperatura ambiente o ligeramente fría se saborea mejor.

Yo he utilizado mayonesa envasada teniendo en cuenta la teoría de mi madre. Cuando sabes que la ensaladilla va a durar al menos un par de días es mejor realizarla con mayonesa comprada, puesto que la mayonesa casera llega a soltar líquido de un día para otro. Si se comiera toda el mismo día, por supuesto, mejor utilizar mayonesa  elaborada en casa.

La cantidad de mayonesa es al gusto. Seguramente los amantes de la mayonesa necesiten mucha más cantidad de la que yo utilizo. Mis cantidades son orientativas para una ensaladilla suave pero no  pringosa de mayonesa.

Mi madre no siempre le pone zanahoria a la ensaladilla, y cuando lo hace, la suele cocer previamente. Yo he querido añadirla sutilmente bien rallada.

Como buena amante de las conservas de pescado caseras, esta ensaladilla se puede hacer con bonito o caballa en aceite, o cualquier otro tipo de pescado en conserva casero. El sabor es mucho más intenso. Esta vez opté por ser fiel a las costumbres maternas.

9 de abril de 2012

Tortillitas de bacalao




El bacalao es el ingrediente estrella de las comidas de Semana Santa, y no pasa un año en que no comamos tortillitas de bacalao. En otras casas tienen la tradición de hacer buñuelos de bacalao (de una manera más o menos parecidas a las tortillitas) o albondiguillas de bacalao para acompañar al potaje. Todo los los viernes santo, como ya os he comenado, nos reunimos en la casa de mis padres, casi con la misma tradición que si se tratara de una Nochebuena, para comernos el menú de Semana Santa. Esto es: potaje de garbanzos con bacalao, tortillitas de bacalao, bacalao frito y arroz con leche. Este año el menú ha sido aumentado con mis torrijas.

Mi madre pone las tortillitas y el bacalao frito de segundo, después del potaje, pero cuando llegan a la mesa la bandeja suele estar por la mitad, porque mientras va friendo y salen de la sartén aparecen  incontables manos en innumerables ocasiones que hacen desaparecer las tortillitas por arte de magia. Por eso será que de segundo para mí solo existe el bacalao frito ;-)

Como es normal en nuestras madres, la mayoría de las recetas las hacen a ojo, y normalmente le salen todas bien. En este caso siempre he pensado que mi madre abusa un poco de la harina y no se acuerda demasiado del bacalao. Así que como apenas me pudo decir cantidades exactas, excepto en los huevos y los ajos, he ajustado como buenamente he podido las cantidades para que además salgan un poco más ligeras de harina. Y así ha sido, han salido mas ligeras y con más sabor a bacalao. Este viernes pasado mi madre se fió de mi y las hicimos como las mismas cantidades que hoy os presento.

Con este receta clausuro, por este año, el especial de Semana Santa.




INGREDIENTES:
  • 250 gr. de bacalao en salazón
  • 3 huevos
  • 250 gr. de agua
  • 120 gr. de harina para freír (o semolina)
  • 100 gr. de harina común
  • 3 dientes de ajo
  • 2-3 ramitas de perejil
  • Una cucharadita de levadura química
  • Colorante alimentario o cúrcuma
  • Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Enjuagamos muy muy bien el bacalao y lo ponemos en un cazo cubierto de haga. Cuando rompa a hervir lo apartamos. Sacamos el bacalao, le quitamos la piel, las espinas y lo desmigamos. Reservamos 250 gr. del agua de la cocción para hacer las tortillitas.
  • Picamos muy finitos los ajos y el perejil.
  • Batimos los huevos, añadimos el ajo y el perejil, el bacalao desmigado, el colorante (o la cúrcuma) y el agua. Integramos los ingredientes.
  • Mezclamos las harinas y la levadura. La tamizamos (mi madre no lo hace) y la vamos incorporando poco a poco a la mezcla hasta que esté totalmente integrada.
  • Calentamos el aceite bien caliente en una sartén y vamos echando cucharadas de masa teniendo cuidado de que no se peguen unas con otras. Doramos por los dos lados y apartamos las tortillitas sobre papel absorbente. Seguimos friendo hasta que se acabe la masa.
  • Volcamos las tortillitas en otro plato o bandeja para servir ¡si es que queda alguna!



A TENER EN CUENTA

Se puede realizan sólo con harina común o sólo con harina de freír.

Puede que la masa admita un poco más de harina, pero tengan cuidado, que pueden salir demasiado "correosas".

7 de abril de 2012

Torrijas de azúcar y canela



Como ya comenté en la entrada del pan para torrijas, este dulce típico de Semana Santa se encuentra en la gran mayoría de pastelerías de España y en muchísimas casas. Yo he querido rendir culto a la tradición, aun siendo muy poco religiosa, de la gastronomía de estas fechas.

Estas torrijas son para mí las más usuales, rebozadas con azúcar y canela, pero sé de buena gana de las personas que las hacen con aguamiel, también deliciosas, aunque más empalagosas a mi paladar. Las dejaremos para el año que viene.

Volviendo a mi madre, que es mi primer referente gastronómico, ella nunca ha hecho torrijas en casa. Recuerda cuando las hacían en el cortijo y de saborearlas cada vez que las come. Ayer, viernes santo, la sorprendí con una gran bandeja que fue la delicia de todos.

Para asegurarme de que las torrijas iban a quedar bien firmes, dejé el pan que se asentara durante dos días. Y efectivamente, después de beberse las rebanadas toda la leche, han sido muy fáciles de manipular.

Han salido sumamente jugosas. Prepárense para un bocado de cielo.




INGREDIENTES (16 rebanadas):
  • Una barra de pan para torrijas dura de dos días antes
  • 1 litro de leche
  • 1/2 vaso de vino dulce Málaga Virgen
  • 4 huevos
  • 4 cucharadas de azúcar
  • Un palito de canela
  • Cáscara de medio limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar y canela molida para rebozar

PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Quitamos las puntas a la barra de pan y cortamos las rebanadas justo por las incisiones que le hicimos al elaborarlo.
  • Las ponemos en una gran bandeja (utilicé mi bandeja de horno).
  • Calentamos la leche a fuego suave con las cuatro cucharadas de azúcar, el vino, la cáscara de limón y el palito de canela hasta que los aromas se impregnen en la leche. Movemos continuamente y evitamos que hierva.
  • Colamos la leche y la dejamos templar un poco.
  • Vertemos con cuidado y uniformemente la leche sobre las rebanadas de pan.
  • A los cinco minutos más o menos, damos la vuelta a las rebanadas con cuidado, para que terminen de empapar toda la leche por el otro lado.
  • Batimos los huevos y calentamos el aceite en una sartén. Preparamos una bandeja con papel absorbente. Ponemos en un plato hondo abundante azúcar con canela molida.
  • Pasamos las rebanadas por huevo, vuelta y vuelta, y freimos en la sartén. Cuando estén doradas por los dos lados, apartamos en la bandeja con el papel absorbente. Hacemos esta operación hasta que se terminen las torrijas.
  • Rebozamos generosamente en el azúcar con canela y pasamos al plato de servir.



A TENER EN CUENTA

Se puede prescindir del vino dulce o agregar otro vino dulce que sea de nuestro agrado.

Para ahorrar aceite utilicé una sartén pequeña en la cual cabían solamente dos rebanadas. Cuando tenía fritas la mitad de las torrijas, apagué el fuego y retiré el aceite, lo colé muy bien en otra sartén de tamaño similar para seguir friendo. También aproveché ese parón para rebozar en azúcar y canela las torrijas que ya estaban fritas.

No hubiera sido posible realizar estas deliciosas torrijas sin la inestimable guía de mi amiga Reme, de Alsurdelsur.




6 de abril de 2012

Pan para torrijas



Las torrijas es un dulce clásico de Cuaresma y Semana Santa que no falta en estas fechas en ninguna pastelería de España. Como comenté con las gachas dulces, en cada región se elaboran de una manera diferente, cada casa con su peculiaridad.

Hoy les presento el pan para elaborarlas. En las casas normalmente se ha utilizado el pan sobrante del día anterior, pero hoy en día se venden en esta época pan especial para las torrijas. Sinceramente pienso que la manera tradicional de aprovechar el pan del día anterior es más lícito que elaborar un pan exclusivamente para dejarlo que se ponga duro. El motivo por el cual lo he hecho es el siguiente: en mi casa nunca sobra pan, siempre lo congelo y voy sacando cuando me hace falta y, además, casi nunca hago pan blanco. Es por ello que he elaborado esta pan especial para torrijas que no deja de ser un pan blanco clásico un poco más soso de lo habitual.





INGREDIENTES (barra de 900 gr. aprox.):
  • 250 gr. de harina de fuerza
  • 250 gr. de harina panadera
  • 320 gr. de leche
  • 10 gr. de levadura seca de panadería
  • Una cucharadita de azúcar
  • 4 gr. de sal

PREPARACIÓN (1º amasado con panificadora):
  • Calentamos un poco la leche. Disolvemos en ella la levadura y el azúcar. Echamos en la cubeta de la panificadora.
  • Agregamos las harinas y, por último, la sal.
  • Ponemos el programa de amasado y, en cuanto termine de amasar, apagamos la panificadora y sacamos la masa de la cubeta.
  • En una superficie enharinada desgasificamos la masa y, ayudados con un rodillo también enharinado, hacemos un gran rectángulo con la masa.
  • Enrollamos dándole forma de barra, que deberá ser casi tan grande como la diagonal de la bandeja de horno.
  • Forramos la bandeja del horno con papel de hornear y ponemos encima la barra en diagonal.
  • Hacemos unos cortes de un centímetro de grosor, marcando precisamente el grosor de las rebanadas de las torrijas que haremos posteriormente.
  • Tapamos con un paño humedecido y dejamos levar 35-40 min.
  • Precalentamos el horno a 200º. Horneamos a la misma temperatura unos 30-35 min.
  • Sacamos  y dejamos enfriar sobre una rejilla.




A TENER EN CUENTA

Este pan es un pan rápido de sólo un levado. De hecho se puede realizar sin levado alguno gracias a la cantidad de levadura que contiene. 

La razón de hacer un pan rápido (esto es posible por la gran cantidad de levadura) es que la miga quede densa y el pan se ponga duro pronto para utilizarlo el día o días posteriores en la elaboración de las torrijas,de esta manera absorberá más líquidos (leche, vino u otros) sin deshacerse. Un pan elaborado rápidamente con gran cantidad de levadura será un pan rápidamente perecedero. ¿Les recuerda a los panes habituales de las panaderías? 

Este pan se puede realizar también con solo un tipo de harina: solo harina de fuerza o solo harina panadera.

Es una receta básica de pan blanco que se puede realizar en cualquier época del año, en forma de barra, pan de molde o pequeños bollitos. Mi recomendación si la quieren realizar en algunas de estas maneras, y para que el pan dure más tiempo tierno, es bajar la levadura a la mitad o incluso un poco menos (entre 3,5 y 5 gramos) y respetar los dos levados tradicionales: el primero después del primer amasado y el segundo después de dar forma al pan.

Idea (con muchas modificaciones) sacada del libro Pan y bollería de Thermomix.

4 de abril de 2012

Gachas dulces con miel y frutos secos



Las gachas dulces es un postre típico de la Semana Santa en muchos lugares de España. En Málaga hay dos maneras tradicionales de acompañar las gachas: con canela molida y pan frito, o con miel (preferentemente de caña) y frutos secos, que es la versión que hoy os presento.

En cada casa se elaboran de una manera peculiar. Es muy malagueño tostar la harina en aceite y después ir ligando la leche, aunque las recetas más antiguas las elaboran con agua. También puede cambiar la manera de aromatizar las gachas: se puede añadir en el aceite caliente la matalahúga y el limón, o hervir estas en la leche junto a una ramita de canela.

Aun siendo una receta tan típica de la Semana Santa, mi madre no llegó a heredarla puesto que ella nunca las ha hecho, pero sí se acuerda haberlas comido. Más me gustaría saber cómo las hacía mi abuela. Investigando por mis libros de cocina tradicional y por internet, he combinado cantidades dando con la receta que sabía que me gustaría, y así ha sido. Ya no me van a faltar unas gachas dulces en ninguna Semana Santa.





INGREDIENTES (6 personas):
  • 750 ml. de leche
  • 4 cucharadas soperas de azúcar (60 gr. aprox.)
  • 75 gr. de harina de repostería
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada sopera de matalahúga (semillas de anís)
  • Cáscara de un limón
  • Un palito de canela
  • Miel de caña
  • Frutos secos (almendras, pasas y piñones)


PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Calentamos durante unos 10 minutos la leche a fuego lento con la cáscara de limón, la canela, la matalahúga y el azúcar. Removemos continuamente para que la leche no se pegue.  Dejamos que se enfríe completamente. 
  • Quitamos la canela y la piel de limón de la leche (también se pueden quitar las semillas de anís, yo se las dejo).
  • Calentamos el aceite en una olla. A continuación echamos la harina y la tostamos.
  • Vamos agregando poco a poco la leche y removemos muy bien con unas varillas. 
  • Cuando la mezcla esté bien espesa retiramos del fuego y la echamos en una fuente o en cuencos individuales. Dejamos que temple un poco.
  • Echamos la miel de caña (al gusto) y los frutos secos.
  • Conservamos en el frigorífico cubierta de papel film.


2 de abril de 2012

Potaje de garbanzos con bacalao



Como casi todos los amigos y amigas blogueras, en la Semana Santa  nuestros blogs se convierten en un monográfico de recetas tradicionales típicas de esta semana que, afortunadamente no queremos perder.

Empiezo este especial semanasantero con el potaje de vigilia que todos los viernes santo se ha comido en mi casa, en la casa de mis padres. Es el potaje que, desde que tengo uso de razón, hace mi madre para este día.  Así que esta es su receta, esa que yo he heredado y que guardaré para mí como un tesoro en esta libreta virtual.

Como potajes de vigilia, es decir, potajes sin carnes ni grasas, se podrían denominar casi todos mis potajes publicados, ya que suelo cocinar las legumbres sólo con verduras. Si quieren echarle un vistazo para tener algunas ideas, tienen el potaje de garbanzos con acelgas, el potaje de garbanzos con espinacas, el potaje de hinojos o el potaje de judías blancas con pencas de acelga y pimiento seco.




INGREDIENTES (4 personas):
  • 250 gr. de garbanzos
  • Un trozo de bacalao en salazón de 1/2 kg.
  • Una cabeza de ajos
  • Un pimiento verde
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Un tomate maduro
  • Una cebolla mediana
  • Una zanahoria
  • Una patata pequeña
  • Una hoja de laurel
  • 10 granos de pimienta molida
  • Pimienta negra molida
  • 3 clavos
  • Unas hebras de azafrán*
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra

*Mi madre utiliza colorante alimentario y el resultado del plato es más amarillo.

PREPARACIÓN CON OLLA EXPRÉS:
  • El día anterior ponemos los garbanzos en remojo en abundante agua. Lavamos muy bien el bacalao para quitarle toda la sal exterior y lo introducimos en el agua con los garbanzos.
  • Al día siguiente, justo antes de empezar a cocinar el plato, escurrimos los garbanzos y volvemos a lavar el bacalao.
  • Asamos la cabeza de ajos directamente en el fuego. La enjuagamos y reservamos.
  • Lavamos muy bien las verduras y las introducimos enteras en la olla (al pimiento verde le quitamos la cabeza y las pepitas), excepto la zanahoria y la patata, que las pelamos y casqueamos.
  • Echamos los garbanzos y el bacalao (en un trozo) y cubrimos con agua.
  • Agregamos las pimientas, el laurel, el azafrán, el pimentón, los clavos y un buen chorreón de aceite.
  • Cerramos la olla y cocemos durante quince minutos después de pitar.
  • Dejamos que se despresurice sola.
  • Cuando la olla se puede abrir, sacamos por una parte el bacalao y, por otra, todas las verduras enteras: la cebolla, el tomate y los pimientos.
  • Batimos las verduras con un poco de jugo de la cocción. Incorporamos a la olla y mezclamos. Hervimos durante unos 5-10 minutos a fuego vivo.
  • Mientras, desmigamos el bacalao, quitándole todas las espinas. 
  • Apartamos el potaje del fuego y, por último, antes de servir, añadimos el bacalao.