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28 de marzo de 2012

Jibia a la jardinera



La jibia me gusta de cualquier manera y pruebo muchas formas distintas de comerla. La que más triunfa en mi casa es la jibia con garbanzos, pero también nos encanta con jamón y guisantes, con papas, en salsa, salteadas con ajo y perejil...

Esta jibia a la jardinera, con un toque especiado de curry y jengibre, es una delicia. En mi casa el arroz blanco cocido es el acompañamiento perfecto para este plato.


INGREDIENTES (2-3 personas):
  • Una jibia mediana
  • 1 pimiento verde
  • 1 trozo de pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • 1/2 cebolla
  • Un buen puñado de guisantes frescos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de curry
  • 1 cucharadita de jengibre
  • 1 vaso de vino blanco (o de cerveza)
  • 1/2 vaso de agua
  • Una cucharadita de concentrado de verduras (en su defecto, sal)



PREPARACIÓN CON OLLA EXPRESS:
  • Limpiamos la jibia y la troceamos al gusto.
  • Lavamos y troceamos todas las verduras en pequeñito. Sacamos los guisantes de sus vainas.
  • Doramos primero la cebolla, a continuación añadimos los pimientos, después la zanahoria y los guisantes.
  • Cuando estén bien rehogadas todas las verduras, añadimos la jibia, las especias, el concentrado de verduras, el vino blanco (o cerveza) y el agua. Removemos bien, cerramos la olla y cocemos durante 15 minutos después de empezar a pitar.
  • Pasados los 15 minutos, quitamos del fuego y dejamos que se despresurice sola.
  • Podemos acompañar con arroz o patatas cocidas.

21 de marzo de 2012

Tortilla de patatas con espárragos



¡Que levante la mano a quién no le guste la tortilla de papas! Veo pocas, muy pocas...
Hoy les presento una versión ligera de la tortilla de patatas, acompañada con espárragos verdes. Ligera porque he cocinado previamente las patatas y los espárragos en el microondas para que no tener que freírlos y para que absorban menos aceite. 
Puede parecer una versión un poco insulsa de una buena y clásica tortilla de patatas, pero nada más lejos de la realidad. Se puede saborear disfrutar de una tortilla de patatas sin que vaya directamente a la cadera. 
Los detractores de cocinar con el microondas pueden probar esta tortilla de patatas con espárragos haciéndola de la manera convencional o hirviendo, sin pasarse, los trocitos de patatas y espárragos. 


INGREDIENTES (2 personas):
  • 3 huevos
  • Un manojo de espárragos verdes (de cultivo)
  • 1 patata mediana
  • 1/2 cebolla
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra





PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Troceamos los espárragos con las manos hasta llegar al punto en que no se puedan partir más. Desechamos los troncos duros.
  • Pelamos la patata y la troceamos en cuadrados pequeñitos.
  • Ponemos los espárragos troceados en un plato tapado con papel film. Metemos en el microondas dos minutos a 600W. Sacamos y reservamos. Hacemos lo mismo con la patata. Tanto la patata como los espárragos estarán medio cocinados. El punto óptimo de cocción se conseguirá en la sartén.
  • Pelamos y picamos la cebolla muy pequeñita.
  • En un sartén doramos la cebolla en dos cucharadas de aceite.
  • A continuación agregamos los espárragos, les damos un par de vueltas y echamos las patatas. Sazonamos.
  • Rehogamos a fuego medio (con la tapa puesta)  hasta que las patatas y los espárragos estén tiernos*
  • Batimos los huevos y agregamos la cebolla con las patatas y los espárragos integrando los ingredientes.
  • En la misma sartén utilizada hacemos la tortilla como tengamos costumbre.


POSDATA 30 DE MARZO DE 2012:

*¡Qué fallo más grande! Perdonadme, pero hasta ahora no me he dado cuenta de que en la redacción de la tortilla de patatas con espárragos se me olvidó añadir en la preparación mi toque especial. Ese toque especial consiste en añadir un chorrito de vino dulce a la cocción de las patatas y los espárragos en la sartén. Aportan suavidad y un extra de sabor increible. ¡Mil disculpas!

14 de marzo de 2012

Tarta de zanahorias "del 200 y del 50"



Con lo que me gusta meterme en la cocina y comer de todo, solo hace tres meses que probé por primera vez una tarta de zanahorias con "frosting" de queso. Fue en una  pastelería - cafetería americana llamada Love is bakery, abierta desde hace solo unos meses en Málaga y que se encuentra en la Alameda Principal. Me cautivó tanto su sabor y el complemento de la cobertura (prefiero esta palabra a la de "frosting") que me prometí investigar para hacerla algún día. 

La cuestión es que pronto llegó la Navidad con el Roscón y otros dulces navideños, después la cuesta de enero y la proposición de bajar un poco de peso...así que no fue hasta hace un par de semanas que Ajonjolí me volvió a hacer salivar como el perro de Paulov con su tarta de zanahorias de Ottolenghi. No podía esperar mucho más para hacerla, estaba ocupando mis pensamientos casi por completo.

El día que quedamos a comer la familia pipirranera estuve hablando con Ceci e Inma sobre la deliciosa tarta y me dijeron que ellas la tenían publicada en sus blogs. ¡No me lo podía creer! El mismo día en cuanto llegué a mi casa miré las tres versiones de Inma (una, dos y tres) y la de Ceci. Me encontré con cinco recetas diferentes de tan maravillosa tarta. No sabía con cuál quedarme, así que tuve que hacer mi versión. Sobre todo simplifiqué las cantidades (o a 200 gramos o a 50, de ahí el título de la receta) y la manera de hacerla. He respetado la utilización del aceite de girasol, aunque me de un poco de grima utilizarlo, pero mira por dónde la tarta no ha quedado nada mal: deliciosa, tierna, jugosa...


TARTA DE ZANAHORIAS

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:
  • 200 gr. de harina de repostería
  • 200 gr. de azúcar moreno
  • 200 gr. de aceite de girasol
  • 200 gr. de zanahorias
  • 50 gr. de nueces peladas
  • 50 gr. de pasas moscatel (sin huesos)
  • 3 huevos (separadas las yemas de las claras)
  • 1/2 cucharadita  (2 gr.) de levadura química 
  • 1/2 cucharadita  (2 gr.) de bicarbonato sódico
  • 5 clavos de olor
  • 1 cucharadita de las siguientes especias (en las mismas proporciones): jengibre, canela y nuez moscada.
  • 1 pizca de sal

Para la cobertura:
  • 200 gr. de queso de untar (light) a temperatura ambiente
  • 50 gr. de azúcar glas
  • 50 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 nueces, un puñado de pasas y zanahoria rallada (opcional)

*Molde utilizado: redondo de metal desmontable de 20 cm de diámetro.





PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Precalentamos el horno a 170º.
  • Picamos las pasas y las nueces toscamente con un cuchillo.
  • Preparamos la cucharadita de especias. Machamos los clavos en un mortero.
  • En un bol mezclamos la harina, la sal, el bicarbonato, la levadura y las especias. Reservamos.
  • En un bol aparte mezclamos el azúcar y el aceite. Después añadimos las yemas de huevo e integramos muy bien los ingredientes.
  • Pelamos y rallamos las zanahorias y las agregamos a la mezcla anterior junto con las pasas y las nueces. Removemos.
  • Por otra parte, batimos las claras a punto de nieve e integramos en dos veces, con movimientos envolventes, a toda la mezcla.
  • Cubrimos el fondo del molde con papel vegetal y pintamos las paredes con aceite de girasol.
  • Echamos la mezcla sobre el molde, metemos en el horno y horneamos a 160º durante una hora. Después dejamos 10 minutos dentro del horno con la temperatura apagada.
  • Sacamos y esperamos 5 minutos antes del desmoldar.
  • Desmoldamos, le damos la vuelta al bizcocho (para que tengamos completamente plana la parte superior de la tarta) y dejamos enfriar  por completo sobre una rejilla.
  • Batimos muy bien el azúcar, el queso y la mantequilla de la cobertura.
  • Untamos la mezcla por toda la tarta con una espátula y adornamos con pasas, nueces y zanahoria rallada.

¿Queréis un trocito? Pues ¡tomadlo!


11 de marzo de 2012

Pasta con salsa boloñesa



Desde pequeña he tenido reticencia a los macarrones inundados de tomate. No sé dónde los comería (porque mi madre no los hace así), pero tengo en mi paladar el recuerdo de la pasta pasada de cocción flotando en tomate frito. Sin nada más, ni un triste huevo. Una experiencia que no tengo fijada con claridad, pero que sin embargo me marcó de lleno.

Hasta hace unos días no me he atrevido a hacer una salsa boloñesa (¡hay que ver los que son los traumas!), y la hice porque los astros predispusieron que tuviera todos los ingredientes en casa y Pedro me diera la idea, ya que a mí no se me hubiera ocurrido en la vida.

Lo bueno de todo esto es que sigo rehuyendo de los macarrones hipercocidos con montañas de tomate frito, pero sin embargo volveré a cocinar una y mil veces mi pasta (al dente) con salsa boloñesa ¡Qué buena que está!


INGREDIENTES (2 personas):
  • 150 gr. de pasta (macarrones, espaguetis, tiburones, espirales...)
  • Un trozo de queso semicurado (o el que sea de nuestro gusto)
  • Orégano o albahaca

Para la salsa boloñesa:
  • Una ramita de apio
  • 1 zanahoria 
  • 1/2 cebolla
  • 60 gr. de ternera magra
  • 60 gr. de magro de cerdo
  • 6 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 cucharada de vino tinto
  • Aceite de oilva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida



PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Lavamos las verduras. Quitamos los hilillos al apio y lo troceamos. Pelamos la zanahoria y la cortamos en rodajas. Troceamos toscamente la cebolla. 
  • Picamos las verduras en una picadora, hasta que queden muy finitas.
  • Troceamos las carnes y las picamos (también podemos decirle al carnicero que las pique)
  • En una sartén calentamos 2 cucharadas de aceite. Sofreímos las verduras.
  • A continuación agregamos la carne picada y removemos durante unos minutos.
  • Incorporamos la salsa de tomate, el vino tinto y una pizca de sal y pimienta. Cocinamos hasta que la salsa reduzca un poco. Reservamos.
  • Hervimos la pasta deseada en abundante agua hirviendo (sin sal, sin aceite, sólo agua) siguiendo las instrucciones del fabricante. Escurrimos.
  • Rallamos el queso.
  • Servimos la pasta en los platos, incorporamos la salsa y por encima el queso y el orégano o la albahaca (si la hiebra aromática es fresca, mejor que mejor).

8 de marzo de 2012

Mejillones al cava



Son unos simples mejillones al vapor con un toque diferente, el cava. Ese cava que sobra en  Nochevieja y que normalmente se tira. Pero como yo lo aprovecho todo...


INGREDIENTES (2 personas):
  • 1/2 kg. de mejillones
  • 1/2 vaso de cava
  • Una hoja de laurel
  • Una ramita de perejil

PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Limpiamos muy bien los mejillones quitándoles las barbas.
  • Ponemos en una olla profunda los mejillones, el cava, la hoja de laurel y el perejil. Cerramos con la tapadera y dejamos hacer hasta que se abran.
  • Sacamos los mejillones y quitamos la cáscara sobrante. Disponemos en el plato.
  • Colamos el caldito que ha quedado en la olla y lo rociamos encima de los mejillones.

*Típico es aliñar los mejillones con limón, pero yo los prefiero sin él, ya que el zumo de limón enmascara el delicioso sabor del mejillón.

5 de marzo de 2012

Pan de cerveza y avena



Hace casi tres meses que no publico una receta de pan, desde mi pan rústico aromático. ¡Me parece imperdonable! No es que haya dejado de hacer pan, ni muchísimo menos, todas los fines de semana abro la panadería de casa. Lo que sí es cierto es que apenas me he complicado en las recetas, he estado utilizando mis preferidas.

Los panes de cerveza, desde que probé mis baguettes integrales, son mis favoritos y de Pedro también. Pero me he dado cuenta que, desde entonces, no he vuelto a publicar ningún otro pan con cerveza. Esta hermosa hogaza tiene también otra particularidad, la harina de avena le da consistencia la miga y le aporta sabor. En conclusión: un pan de corteza crujiente, miga densa pero no en exceso, y un olor y sabor deliciosos, ¡qué va a decir la panadera de sus panes!


INGREDIENTES (hogaza de  900 gr. aprox.):
  • 200 gr. de harina de fuerza 
  • 200 gr. de harina panadera recia
  • 100 gr. de harina de avena
  • 330 ml. de cerveza rubia a temperatura ambiente (he utilizado una lata de Mahou 5 estrellas)
  • 1 cucharada (15 gr.) de miel de caña 
  • 8 gr. de sal
  • 4 gr. de levadura seca de panadería
  • 10 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 gr. de malta tostada fuerte
  • Una cucharada (10 gr.) de semillas de lino dorado
  • Una cucharada (10 gr.) de semillas de lino marrón


Para el 2º levado he utilizado un baneton de pulpa de madera de 1 kg.




PREPARACIÓN (1º amasado en panificadora):

  • Agregamos a la cubeta la harina de fuerza y la panadera recia, después la sal, la harina de avena, la malta tostada, la miel de caña, la levadura, el aceite y, por último la cerveza recién abierta. Activamos la panificadora y ponemos el programa "Masa", que incluye amasado (20 min.) y levado (1:10 h.). Cuando haga la señal acústica para la adición de ingredientes, agregamos las semillas de lino y dejamos que termine el programa.
  • Entretanto enharinamos el baneton.
  • Sacamos la masa de la panificadora y desgasificamos en una superficie enharinada o en un tapete de silicona. Le damos forma de bola e introducimos en el baneton. Cubrimos con un paño de cocina humedecido. Dejamos levar dos horas mínimo o hasta que doble su volumen.
  • Precalentamos el horno a 240º con un cuenco pequeño con agua dentro.
  • Forramos la bandeja de horno con papel vegetal y volcamos el pan con mucho cuidado.
  • Hacemos unos cortes al pan de la manera que más nos guste.
  • Horneamos a 240º los primeros 15 minutos. Después bajamos a 200º y lo dejamos 35 minutos más. Si vemos que se dora demasiado, cubrimos con papel de aluminio.
  • Sacamos y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.




A TENER EN CUENTA:
  • Si no tienen harina panadera recia la pueden sustituir por harina de fuerza, así el pan tendría un total de 400 gr. de harina de fuerza.
  • La harina de avena se puede conseguir en las herboristerías, pero sale más barato pulverizar en Thermomix (u otro robot de cocina) copos de avena que se pueden encontrar en cualquier supermercado.
  • La malta tostada fuerte, como el resto de harinas (excepto la de avena), la compro en El Amasadero. Si no tienen la malta a mano, pueden prescindir de ella.
  • Las semillas de lino no son necesarias para la elaboración del pan, pero proporcionan un aporte nutritivo y de sabor muy bueno. Las semillas de lino contienen ácido linoleico (el conocido como ácido graso Omega 6), es una ácido graso esencial para el organismo, es decir, que nuestro organismo no es capaz de sintetizarlo y tiene que ser ingerido por la dieta (fuente: Wikipedia). Por eso las semillas de lino son tan beneficiosas para la salud. También, como no, son muy apropiadas para el tránsito intestinal. Si no tienen semillas de lino pueden prescindir de ellas o sustituir por otro tipo de semillas: sésamo, calabaza, girasol, chía, amapola...

2 de marzo de 2012

Palmeritas de hojaldre (con y sin chocolate)




No hay nada más fácil de preparar para la merienda que unas palmeritas de hojaldre. Rápidas y deliciosas, siempre son del agrado de todos.

Os recomiendo el paso a paso de Su, de webos fritos, como no, excepcional. Mi elaboración es prácticamente igual a la suya, con algunas pequeñas variantes.


INGREDIENTES (20 palmeritas aprox.):
  • Una lámina de hojaldre rectangular
  • Azúcar glas*
  • Canela (opcional)


* Se puede utilizar azúcar blanca normal, pero a mí me da mejor resultado el azúcar glas porque se impregna mejor en la masa.


Para la crema de chocolate:
  • 100 gr. de chocolate fondant
  • Una cucharadita de mantequilla
  • 2 cucharadas de leche



PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Precalentamos el horno a 200º.
  • Ponemos la lámina de hojaldre sobre en una superficie enharinada (o en un tapete de silicona). Marcamos levemente con  un cuchillo el centro de la lámina.
  • Echamos azúcar generosamente y canela si es de nuestro gusto. Pasamos el rodillo suavemente para que se adhiera a la masa.
  • Doblamos el lado derecho hacia el interior hasta la marca central. Hacemos lo mismo con el lado izquierdo.
  • Repetimos los mismos pasos: espolvoreamos el azúcar y la canela, pasamos el rodillo y doblamos los lados nuevamente hacia el centro.
  • Echamos por última vez el azúcar y la canela y doblamos un lado sobre le otro. Presionamos un poco para que se peguen ambos lados.
  • Cortamos la masa en rodajas de un dedo de grosor y las colocamos, un poco separadas, en la bandeja de horno sobre papel vegetal. 
  • Horneamos unos 15 minutos. Si vemos que tienen poco color por la parte de abajo, les damos la vuelta y horneamos 2-3 minutos más.
  • Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Si queremos preparar algunas palmeritas con chocolate, ponemos al baño maría las onzas de chocolate con la mantequilla y la leche, dejando cuatro o cinco onzas aparte.
  • Cuando esté todo fundido, apartamos del fuego y echamos las onzas reservadas. Removemos hasta que se hayan integrado totalmente. 
  • Mojamos una cara de la palmerita y la colocamos en la rejilla. Así  hacemos  todas las que queramos (yo preparo con chocolate la mitad de ellas). También podéis bañarlas como hace Su.

Os invito a probarlas, ¡coged la que más os guste!

1 de marzo de 2012

Pipirrana en el Restaurante Los Caballos de Álora (28 de febrero. Día de Andalucía)



     Qué maravillosas fotos, ¿no os parece? Porque están hechas a personas maravillosas. Conocer a las personas que formamos el grupo Pipirrana ha sido una de las mejoras cosas que me ha pasado en mucho tiempo. Mujeres, la mayoría (aunque no me quiero olvidar de nuestros tres chicos), que compartimos una afición común, la cocina, y que nos hemos hecho muy buenas amigas. Todas tienen el corazón muy grande. 

      Nuestras comidas, meriendas, reuniones para cocinar, son un motivo de alegría y de charla continua, de llenar nuestros sentidos y de agrandar nuestros conocimientos, siempre, cada vez. 

      Os voy a explicar por qué nos llamamos Pipirrana. No es un nombre demasiado bonito estéticamente, pero es perfecto para definirnos, porque somos un grupo de edades dispares y con muchos integrantes que nacieron o se criaron en diversas partes de Andalucía y de España: un grupo heterogéneo, de diferentes cocinas y costumbres que nos une nuestro amor por Málaga y nuestra residencia en ella (aunque ya se nos ha unido una granadina…) 

     El martes pasado, día de Andalucía, quedamos para comer en el Restaurante Los Caballos de Álora, un pueblo de la Comarca del Guadalhorce malagueño. 16 adultos y “dos carritos” fue lo que se apuntó en la reserva (dos bebés, evidentemente). Nos reunimos ocho blogueras con sus respectivas parejas y bebés, aunque al final la pequeña Oli se quedó con su abuela. Faltaron muchas personas del grupo, ya que ascendemos a unos veinte integrantes más o menos. 

      Nos prepararon una mesa digna de una boda, hasta con centro de mesa y todo, donde nos sentimos muy a gusto y donde no paramos de conversar y comer. Empezando por picar unas aceitunas aloreñas y el buen pan cateto de Álora (al cual venero por los siglos de los siglos), seguido de morcilla de cebolla, croquetas de jamón, setas a la plancha y ensaladas varias. Después cada uno pidió su plato. Creo que coincidimos todos en pedir carne, ya que el restaurante es especialista en carnes a la brasa. Unas carnes mejor hechas otras peores, pero al final nos hinchamos de comer. Quiero recalcar que en este restaurante se cocina el chivo lechal malagueño, una joya de nuestra provincia que se conoce bastante poco, incluso dentro de la misma Málaga, una carne tierna y de sabor exquisito. Yo pedí chivo ;-) 

      Con sus paradas y descansos, vuelta por las mesas para hablar con todos (ya os digo, como una boda), carantoñas a Ánxel (el hijo de Maribel y Ángel), llegamos a los postres caseros (las natillas que yo probé estaban deliciosas), cafés, infusiones y licores. Casi nos echan del local, eran prácticamente las seis y estábamos todavía allí. 

    A la salida quería que este momento quedara recordado en fotos donde todos saliéramos, y nos hicimos tantas fotos que parecía un fotocall de los estrenos de películas. 

      Quiero destacar a los consortes, la mayoría no se conocían o no conocían a nadie, y todos se integraron y charlaron por los codos. Creo que pasaron una velada agradable, aun teniéndonos a las chicas charlando y charlando de cocina y otros menesteres. 

       Tuvimos, al final de la comida, la llamada de nuestra reportera dicharachera “enviada especial” a Sevilla, Mª Ángeles. Os explico: ese mismo día hubo una quedada a nivel andaluz en Sevilla, y Mª Ángeles, por circunstancias personales, se encontraba en Sevilla ese día y quiso ir a la quedada. Espero que los amigos blogueros que fueron a Sevilla no se enfaden porque no fuimos a su quedada, para la próxima nos veremos, que creo que han dicho de organizarla en Granada. Retomando, Mª Ángeles nos contó cómo se lo estaba pasando y a la gente que conoció. Tuvieron una comida tremenda y una merienda espectacular con vistas al Guadalquivir y la Torre del Oro. Nosotros la echamos mucho de menos (al menos yo, que parecemos siamesas) y también a Eli, Leo, Rafa, Mari Cruz, Ángeles, Conchi… 

      Ahh ¡que ya me olvidaba! Íbamos con una ilusión grandísima de comprar pan cateto y harina en la panadería que hay detrás del restaurante y, cuando llegamos, la panadería había cerrado porque tres autobuses por la mañana habían arrasado con toda la producción del día...¡La próxima vez tendremos que a tener que avisar que vamos, por si acaso!



      Asistimos a la comida: 


      Qué alegría pertenecer a este grupo tan fantástico, ¡gracias por ser parte de mi felicidad!