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31 de marzo de 2011

Productos Portomuiños

  
Con mis nuevos hábitos alimenticios estoy abriendo el campo de productos a probar, y las algas es algo que me llama mucho la atención. Las he probado en restaurantes pero nunca las he comprado y cocinado en casa. Portomuiños amablemente me ha ofrecido esa posibilidad para descubrir su sabor y aprender sobre las cualidades organolépticas de las algas (aquí podéis ver todas sus propiedades).

Hace unos días recibí un lote de productos Portomuiños. Muchas gracias a Estela por su amabilidad y a Antonio y Rosa  por confiar en mí para dar a conocer su marca.


He probado ya casi todos los productos y os daré mi opinión sobre ellos:


Ensalada de algas a la japonesa: las algas solas y tienen un sabor muy potente, así que las mezclé  con otros alimentos: con media lata hice una ensalada en algas con patata, tomate y rúcula y, con el resto, una tortilla francesa con algas, ajo y perejil.
 Así el sabor fuerte de las algas se integra con los demás ingredientes y estás mucho más buenas.

Hígado de rape al natural: sencillamente espectacular... Un sabor delicado y se deshace en la boca. Lo tomamos simplemente con un trozo de pan, es mejor degustarlo solo.

Tallarines con wakame: me han sorprendido muy gratamente. La bolsa tiene un peso de 200 gr. y es perfecto para dos buenos platos de pasta. Yo la acompañé con verduras salteadas (puerro, calabacín, pimiento, zanahoria) y tomate triturado. Y lo mejor, ¡en 3 minutos está la pasta cocida!

Té con alga Nori: lleva una mezcla de té negro, té verde, alga nori y cáscara de naranja. Aunque me han quitado la teína,  no me podía resistir a probarlo. Y tengo claro que poquito a poco acabaré con la bolsita de 100 gr. que me han enviado. Tiene un sabor muy rico para tomarlo con leche.
Tapa de setas variadas en salsa wok: en un plato y a picar. Muy rica. El saborcito a salsa de soja y de ostras es leve, perfecto para que no enmascare el sabor de las setas. Aunque la tapa se queda cortita. Para una persona.

Las algas deshidratadas y el agar agar en polvo no los he probado aun, pero ya ronda en mi mente cómo utilizarlos. Sabréis de ellos cuando ocurra.

En general todos los productos que he probado me han gustado, sobre todo el hígado de rape y los tallarines con wakame.

Si os ha picado el gusanillo, vistas la web de Portomuiños y descrubid un universo de sabores diferentes con las algas, las verduras del mar.

29 de marzo de 2011

Caballa en AOVE

Gracias a mi amiga Reme, de Al sur del sur, toda una institución en el mundo bloguero, magnífica cocinera y mejor persona, estoy atreviéndome a hacer cosas que nunca me hubiera planteado. Una de ellas es la conserva de pescado. Desde que vi el bonito en aceite de Reme, degustarlo (delicioso) y seguir sus consejos, me lancé a la pescadería para realizar mi "experimento".
Yo utilizo mucho las conservas de pescado: atún, melva, caballa...para el desayuno con rodajas de tomate, para complementar una cena ligera  o las ensaladas. Las buenas conservas son caritas, y pensando en que hay pescado azul a muy buen precio, como las caballas o las sardinas, un día tenía que pasar que me pusiera a ello.
INGREDIENTES (3 botes medianos y algunos restillos):
  • 2 caballas medianas
  • Sal gorda
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Botes de cristal con buen cierre y esterilizados



PREPARACIÓN:
  • Cuando compremos las caballas le decimos al pescadero que nos la limpie bien por dentro y que la abran como para hacerlas a la espalda. Aunque no las vamos a cocinar así, es práctico para después limpiar y quitar las espinas.
  • Lo primero que debemos hacer es esterilizar los botes y las tapas en una olla grande con agua hirviendo durante 20 minutos.
  • Vamos a cocinar las caballas al papillote: ponemos un trozo grande de papel de aluminio sobre la encimera. Sazonamos las caballas y las colocamos abiertas en el papel y la cerramos muy bien como otro trozo de papel de aluminio. Hacemos un paquete por caballa.
  • Precalentamos el horno a 200º y asamos a esa temperatura unos 15 min. (dependerá del horno). Tened cuidado de que no se os pase y se reseque, debe estar en su punto.
  • Las sacamos del horno, abrimos los paquetes y dejamos templar un poco, lo suficiente para que no nos quememos.
  • Limpiamos bien las caballas. Ni que decir tiene que las manos deben estar superlimpias.  Podemos también utilizar guantes de látex (lavándonos las manos con ellos muy bien antes de proceder a la limpieza de las caballas). Desprendemos la piel, y después , con cuidado de que no se rompa mucho, vamos cogiendo lomitos y les quitamos minuciosamente todas las espinas.
  • Con los botes ya esterilizados y secos, metemos los lomos poco a poco y apretaditos. Para facilitar el trabajo es mejor poner los botes en posición horizontal. La caballa debe ocupar el mayor espacio posible en el tarro.
  • Cubrimos la caballa poco a poco con aceite de oliva virgen extra hasta que llegue al borde. Esperamos unos minutos para que las burbujas de aire del interior salgan a la superficie y llenar un poco más el bote si es necesario. Cerramos los botes.
  • En una olla honda los incorporamos y cubrimos de agua por la mitad. Cuando hierva los dejamos 40 minutos para que hagan el vacío.
  • Sacamos nuestras conservas del agua, y colocamos bocabajo durante 24 horas para asegurarnos que no quedan restos de aire en su interior.



Según dice Reme estas conservas pueden durar un año. ¡Qué bien! Es un proceso entretrenido, sobre todo con un pescado con muchas espinas como pueden ser las caballas. La próxima vez haré más cantidad para tener para ua buena temporada.

Espero que os guste la receta tanto como a mi, vale la pena.

25 de marzo de 2011

Tarta de fresas



Ayer fue el cumpleaños de mi hermano, José Carlos, 35 añitos ya...¡como vamos p'arriba manito!  Los años se pasan volando...Él vive actualmente en Sevilla, pero se ha cogido unos días en el trabajo para celebrar su cumple con la familia. Y por supuesto, le hice una tartita.  




Ya tengo publicada una tarta de frutas, pero esta es diferente: la base de masa quebrada dulce es casera y, además, la tarta está adaptada a mi nuevos hábitos de alimentación: no lleva azúcar, sino fructosa, y la crema pastelera está elaborada con leche de soja. A mi hermano le gustó mucho, pero me dijo que estaba poco dulce jajaja ¡Y eso que está a dieta!


Molde utilizado: bajo de metal con perímeto rizado de 26 cm. de diámetro.


INGREDIENTES (8-10 raciones):


Para la masa quebrada dulce:
  • 300 gr. de harina de repostería El Amasadero
  • 80 gr. de fructosa (o 100 gr. azúcar)
  • 1 huevo
  • 130 gr. de margarina fría
  • Una pizca de sal
  • Una cucharada de leche de soja ecológica (o la leche que queráis)
  • Un cucharadita de aroma de limón

Para la crema pastelera:
  • 3 huevos
  • 60 gr. de fructosa (o 90 gr. de azúcar)
  • 1/2 l. de leche de soja ecológica (o la leche que queráis)
  • 50 gr. de harina fina de maíz (Maizena)
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • Una cucharadita de aroma de limón
  • Una pizca de canela en polvo

Para la cobertura:





PREPARACIÓN DE LA MASA QUEBRADA DULCE CON THERMOMIX:

  • Echamos todos los ingredientes en el vaso. Mezclamos 15 seg. vel. 6. Veremos que la masa no sale compacta, sino en gránulos. Debe salir así. La sacamos del vaso y la metemos en una bolsa de plástico. La cerramos y metemos en el congelador durante media hora.
  • Pasado el tiempo, sacamos la masa. La extendemos con los dedos cubriendo todo el espacio.
  • Pinchamos la masa con un tenedor por todos lados para que al hornear no suba la masa.
  • Precalentamos el horno a 180º y horneamos la base 20 min. a la misma temperatura.


PREPARACIÓN DE LA CREMA PASTELERA CON THERMOMIX:

  • Agregamos todos los ingredientes de la crema pastelera en el vaso de Thermomix y programamos 6:30 min., 90º, vel. 4. La sacamos a una fuente y la dejamos templar.


PREPARACIÓN TRADICIONAL DE LA COBERTURA DE FRESAS.

  • Escogemos las fresas con tamaño similar, las lavamos muy bien y las secamos con papel absorbente. Las cortamos por la mitad de manera longitudinal.
  • Metemos la mermelada unos segundos en el microondas para que quede más líquida.





MONTAJE DE LA TARTA:
  • Ponemos la base de la tarta en el plato deseado para la presentación. Rellenamos con abundante crema pastelera y alisamos con una espátula.
  • Ponemos las fresas a nuestro gusto, siempre con el corte hacia abajo. Pincelamos las fresas con abundante mermelada de fresa. Reservamos en el frigorífico cubierta con papel de aluminio. Si la hacemos el día antes, pincelamos con la mermelada poco antes de consumirla.





Ni que decir tiene que esta tarta la podéis hacer con la fruta que se os antoje: de kiwis, melocotones, uvas, naranjas, manzanas, etc...Lo mejor: con fruta de la temporada.


Para terminar os quiero dejar con una fotito de la nueva integrante de la familia: Chihka, la gatita de mi hermano y mi cuñá. Tiene mes y medio, y ¡está para comérsela!





20 de marzo de 2011

Crema de coliflor y judías blancas con salteado de setas



He pasado un fin de semana de lujo: el sábado estuve en Iznájar (Córdoba) admirando las vistas de su pantano a rebosar y las calles empinadas de su pueblo blanco entre murallas y coronado de castillo. Y hoy domingo arroz en el campo, recolecta de naranjas y paseo al sol de la tarde hasta una pequeña cascada, disfrutando de la compañía de los amigos. No puedo pedir más.

Por el sur ya ha llegado la primavera, el campo está precioso, el azahar en eclosión, el clima templado y el sol radiante. Ya mismo dejarán de apatecerme las cremas calientes por las noches para sustituirlas por cremas frías o ensaladas fresquitas, dando paso al calor del verano. Pero todavía quedan noches de repelús y con ganas de un cuchareo para reconfortar el cuerpo. Esta crema blanca de coliflor y judías blancas hace muy bien su cometido. A quienes os gustan las cremas o sopas os va a encantar.


INGREDIENTES (2-3 platos):
  • 1/4 kg. coliflor
  • 1/4 kg. de judías blancas cocidas
  • 3 dientes de ajo
  • Sal
  • Pimienta negra  molida
  • Orégano
  • 600 gr. de agua
  • 30 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • 100 gr. de setas
  • Perejil fresco
  • Semillas de sésamo

El plato lo he elaborado con Thermomix, pero podéis hacerlo perfectamente de manera tradicional.


PREPARACIÓN CON THERMOMIX:
  • Echamos el aceite, los dientes de ajo pelados y enteros, y unas hojas de perejil. Troceamos 5 seg., vel. 5.
  • Bajamos con la espátula lo que se haya adherido a las paredes del vaso. Programamos 2 min., temp. varoma, vel. 1
  • Añadimos los trozos de coliflor ya lavados y trituramos 5 seg., vel. 5.
  • Sofreimos 2 min., temp. varoma, vel. 1.
  • Añadimos las judías blancas cocidas, sal, pimienta, una cucharadita de orégano y el agua. Cocemos 15 min., 100º, vel. 1. (reservamos algunas judías para decorar)
  • Dejamos que baje un poco la temperatura y batimos 1 min., vel. 6.
  • Para que quede más fina la crema volvemos a batir 1 min., vel. 8.
  • Mientras se cuece la coliflor y las judías, limpiamos las setas y las troceamos pequeñitas. Las rehogamos en una sartén con un poquito de perejil y las judías que hemos reservado.
  • Vertemos la crema en un plato y coronamos con las setas y judías salteadas. Rocíamos con semillas de sésamo.

PREPARACIÓN TRADICIONAL:
  • Pelamos y picamos el ajo bien finito. Picamos también unas hojas de perejil. En una cazuela con 3 cucharadas de aceite sofreimos elajo y el perejil.
  • Lavamos muy bien la coliflor y la cortamos en cachos pequeños, la añadimos a la cazuela y seguimos moviendo unos minutos
  • Agregamos las judías blancas cocidas, sal, pimienta, orégamos y agua. Cocemos hasta que la coliflor esté tierna (reservamos algunas judías para decorar).
  • Batimos muy bien hasta que no quede ningún tropezón.
  • Mientras se cuece la coliflor y las judías, limpiamos las setas y las troceamos pequeñitas. Las rehogamos en una sartén con un poquito de perejil y las judías que hemos reservado.
  • Vertemos la crema en un plato y coronamos con las setas y judías salteadas. Rocíamos con semillas de sésamo.

Os regalo un par de fotos del fin de semana. Espero que os gusten.

Pantano de Iznájar (Córdoba). Vista desde el pueblo.



Laurita en la cascada. El Sexmo (Málaga).


14 de marzo de 2011

Pan moreno de espelta con poolish





¡Qué contenta estoy de haber conocido a Andrés! Andrés es igual a "El Amasadero", una persona estupenda, que es la que se encuentra detras de esta tienda online de harinas y material para la confección del pan. Su rinconcito se encuentra en Alhaurín el Grande, un pueblo cerca de Málaga. Y sus harinas son excelentes. Él tiene la culpa de que me salgan unos panes tan buenos. ¡Bendita culpa!

Hace poco que comercializa harina de malta tostada, clara y fuerte. La harina de malta, según me contó él, hace las funciones del azúcar en el pan, ayuda a la levadura en el proceso de levado y además contribuye a que la corteza quede más crujiente. Y tenía toda la razón.

Hay que tener cuidado en las proporciones, se utiliza una cantidad mínima: de un 2% a un 5% los más valientes. Yo he utilizado para este pan un 2% (10 gr.) de malta tostada fuerte, que además de realizar perfectamente las funciones que os he explicado, da un color moreno al pan muy apetecible.

Os recomiendo absolutamente que si tenéis ganas de empezar o seguir o motivaros con la pan casero, compréis a Andrés todo lo necesario para ello. No os defraudará: http://www.elamasadero.com/




INGREDIENTES:

Para la poolish:
  • 100 gr. de harina panadera El Amasadero
  • 120 gr. de agua*
  • 30 gr. de crema de almendras*
  • 10 gr. de malta tostada fuerte El Amasadero
  • 5 gr. de levadura seca de panadería

*Podéis sustituir los 120 gr. de agua y 30 gr. de crema de almendras por 150 gr. de la leche que prefiráis.

Para el pan:
  • 225 gr. de harina integral de espelta El Amasadero
  • 150 gr. de harina panadera El Amasadero
  • 25 gr. de salvado de avena
  • 50 gr. de semillas variadas (calabaza, sésamo, lino dorado, chía y amapola)
  • 130 gr. de agua
  • 10 gr. de sal
  • Toda la poolish

PREPARACIÓN DE LA POOLISH:
  • Pesamos el agua. Le incoporamos la crema de almendras y removemos muy bien hasta que se haya formado la leche de almendras. Incorporamos la harina de malta y la levadura y movemos hasta que queden bien integrados los ingredientes.
  • Ponemos en un bol la harina panadera y poco a poco le echamos la mezcla anterior hasta que tengamos una pasta homogénea de un color tostado intenso.
  • Tapamos con papel film y dejamos reposar en el frigorífico durante 12 horas.

PREPARACIÓN DEL PAN (1º amasado con panificadora)::
  • Sacamos la poolish del frigorífico al menos dos horas antes de confeccionar el pan.
  • Mezclamos el agua con las semillas y dejamos reposar unos 20 minutos hasta que suelten su "aceite".
  • Ponemos en la cubeta de la panificadora las harinas, el salvado, la sal, el agua con las semillas y, por último, toda la poolish. Seleccionamos el programa de amasado (que incluye amasado + levado: 1.30 h.)
  • Cuando termine el programa, volcamos la masa en un manta de silicona o en un asuperficie enharinada y desgasificamos la masa. La amasamos unos minutos y le damos forma de bola.
  • Espolvoreamos muy bien harina un baneton de pulpa de madera redondo de un kilo. Introducimos la masa y la tapamos con un paño de algodón humedecido. Dejamos reposar en el sitio más calido de la cocina durante hora y media o dos horas (hasta que doble de volumen).
  • Precalentamos el horno, con un cuenco con agua en la base, a 200º durante 15 minutos.
  • Preparamos la bandeja de horno con papel vegetal espolvoreado de harina. Volcamos con cuidado el pan y le hacemos unos cortes con la cuchilla.
  • Introducimos la bandeja en el horno. Horneamos a 200º los primeros 15 minutos. Después bajamos la temperatura a 180º y horneamos 25-30 minutos más*
  • Sacamos el pan del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla (si tenéis paciencia...)

*Las temperaturas van a depender de cada horno. Tengpo que advertiros que mi horno últimamente va regular y calienta más de lo que debe. Puede ser que tengáis que subir las temperaturas de horneado de 200º a 220º y de 180º a 200º.

¡Espero que os haya gustado! Por lo menos tanto como a mi madre, que no podía parar...





10 de marzo de 2011

Coditos al puerro con pisto de verduras y setas, pistachos y daditos de tofu



¡Qué nombre más largo le he puesto! Pero todos los ingredientes están tan buenos que no me quería dejar ninguno. Es raro que yo publique dos recetas de pasta tan seguidas porque intento alternar de distinto tipo, tal como tendríamos que hacer en nuestra dieta.

La entrada de hoy es especial. No podía dejar de presentarme al concurso de mi amiga Ana, de Cocina con Ana, para celebrar su 3ª aniversario bloguero. El concurso se llama Come sano: Cocina en colores, patrocinado por La mejor verdura, la verdura de su huerta y, como he podido comprobar, de una calidad excelente.



Como yo soy una abanderada de la comida sana, éste es mi concurso. Me vuelvo loca con las verduras y las hortalizas, procuro que los platos tengan variedad de color, ya que entra mejor por los ojos y, lo mejor, supone una gran variedad de vitaminas y salud para nuestro organismo.

Entre las bases del concurso se encuentra la utilización de una o varias verduras de la lista que Ana ha propuesto: tomate, pimiento, calabacín, berenjena y guisantes. Yo he utilizado tomate, calabacín, pimientos verde y rojo, además de otras verduras.

La pasta que he utilizado la encontré en la herboristería de mi barrio y me enamoró nada más verla: "Coditos al puerro", con esa forma acaracolada que llama tanto la atención...Espero que os guste la receta.

INGREDIENTES (2 personas):
  • 120 gr. de "coditos al puerro" (pasta)

Para el pisto:
  • 1 pimiento verde
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Un puñado apañado de hojas de apio
  • 1/2 puerro
  • 1 zanahoria
  • 1/2 calabacín
  • 150 gr. de setas
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida

Para "mini" salsa de tomate:
  • 1/2 cebolla
  • 1 tomate grande o dos medianos
  • Un pelín de miel (o azúcar)
  • 3-4 hojas de hierbabuena

De rico acompañamiento:
  • Un puñado de pistachos
  • Unos dados de tofu

PREPARACIÓN:
  • Lavamos todas las verduras. Pelamos el calabacín a medias, es decir, lo pelamos en tiras para dejar parte de la piel, le da color y sabor al plato. Pelamos también la zanahoria.
  • Cortamos todas las verduras (excepto el tomate y la cebolla) en trozos no muy pequeños  y la echamos a una cazuela ancha.
  • Lavamos muyt bien las setas y la cortamos en tiras grandes y las añadimos.
  • Rocíamos con aceite de oliva virgen extra (dos cucharadas es suficiente) y salpimentamos al gusto. Removemos muy bien para que el aceite impregne toda la verdura.



  • Cerramos la cazuela y la ponemos a fuego medio para que se cocine en crudo durante diez minutos. De vez en cuando removemos. Mi propósito es que la verdura se haga lo justo, que quede un pelín crujiente, así tendrá más color, sabor y vitaminas.

Quería hacer poca salsa de tomate, sólo la justa para que el plato en su conjunto fuera más suave al paladar. Pero podéis hacer más cantidad. Vamos con ella:
  • Pelamos los tomates (los podéis escaldar antes, yo no lo hice) y los cortamos en daditos pequeños.
  • Picamos la cebolla muy finita.
  • En un cazo calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y rehogamos la cebolla un par de minutos. Después añadimos el tomate, las hojas de hierbabuena y la miel (o azúcar) y cocemos hasta que esté tierno el tomate y haya perdido casi todo el agua.



  • Quitamos las hojas de hierbabuena y batimos muy bien.
  • Es el momento de incorporar la salsa de tomate a las verduras. Removemos y ya tenemos nuestro pisto de verduras y setas hecho.

Ahora nos toca preparar la pasta y el acompañamiento:
  • Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo. El fabricante de la pasta que yo he utilizado propone una cocción de entre 5-8 minutos. Yo la dejé 6 minutos. Colamos y reservamos.
  • Cortamos el tofu (queso de soja) en daditos y los salteamos (podéis cambiar los daditos de tofu por queso fresco o requesón)
  • Quitamos la cáscara a los pistachos.

Emplatado:
  • Servimos los "coditos" en el plato, echamos encima el pisto, y por último adornamos con los daditos de tofu salteados y los pistachos.

Y no me he olvidado, ¡no! La salsa de tomate no lleva sal, tampoco lleva sal ni aceite el agua de cocción de la pasta... Y aún así ha salido muy sabroso.

Un plato sano, completo, colorido y delicioso.

Muchos besos. Lauritasalud :-)

8 de marzo de 2011

Ollas de coles con morcilla


Esta semana pasada ha sido una semana de cambios en mi vida desde el punto de vista alimentario. Mis migrañas han tenido muchos altibajos y con la medicina tradicional no he tenido una mejoría reseñable, así que he decidido recurrir a la medicina natural a través de la kinesiología. Tengo puntos de acupuntura con parches y semillas, estoy tomando unas gotitas naturales y, sobre todo, la kinesióloga me ha cambiado los hábitos alimenticios: no puedo tomar leche y derivados de origen animal, azúcar, cerdo y embutidos de cerdo y una serie de conservantes. Me ha dicho que con el tiempo podré ir incorporando ciertos alimentos.

No me siento orgullosa porque ayer me salté estas normas con la receta que os propongo hoy: Olla de coles con morcilla. No lo he podido evitar, ¡es que este plato está tannn bueno! Intentaré no pasarme a partir de ahora mucho, todo sea por una mejoría en mi salud.

Morcillas Ríos me ha mandado un paquete de morcillas bien grandote que es una maravilla. No suelo tomar apenas morcilla, pero no porque no me guste, sino por las calorías.... El lote es sensacional: tres morcillas de arroz, una morcilla de verdura, una paquete de delicias  (con forma de albóndiguitas) y otro de pinchitos de morcillas de arroz. Desde aquí le doy las gracias por haber sido tan amables conmigo y mandar el pedido tan rápido.



Esta olla de coles con morcilla la hace mi madre desde que tengo uso de razón. La base de la olla es el  puchero, un cocido tan malagueño y tan recurrido que es casi un imprescindible en todas las cocinas de mi Málaga. Teniendo hecho el puchero, el resto es coser y cantar. Pero para quien no quiera o pueda, podéis hacerlo con el caldo de pollo que tengáis costumbre de hacer.

He utilizado la morcilla de verdura Ríos. Por el sabor, los dos tipos de morcilla son muy buenas, pero tengo y debo poner una objeción: la única diferencia entre la morcilla de arroz y la de verdura es que a esta última se sólo se le añade puerro (porque también tiene arroz), prácticamente imperceptible en crudo y cocida. Por eso no me ha gustado que se promocione como un producto diferente, ya que la diferencia es mínima y apenas se nota.


INGREDIENTES (2 personas):

PREPARACIÓN CON OLLA EXPRESS:
  • Se añade a la olla el caldo, la col cortada muy finita y la morcilla en rodajas sin la piel.
  • Cerramos y cuando empieze a pitar contamos 5 minutos.
  • Dejamos que despresurice sola y tenemos la olla lista. ¡Así de fácil!



OBSERVACIONES:
  • La morcilla se deshace casi por completo, a  mí me gusta así porque se liga en armonía con el sabor del puchero y la col. Si preferís los trozos, cortadlos más grandes o ponedlos con piel.

¡Besos a todos!

1 de marzo de 2011

Tallarines de espinacas (pasta fresca sin huevo) con calabaza y queso fresco

Después de un fin de semana agitado, ayer, día de Andalucía y fiesta en toda la Comunidad, me meti relajadamente en la cocina para preparar pasta fresca. ¡Qué ganas y qué delicia! Me fascina la maquinita de hacer pasta, cómo se va alisando y con qué perfección salen los tallarines.

A la hora de ponerme manos a la obra me ha surgido un obstáculo-reto...¡Se me han acabado los huevos! Acostumbrada que estoy a hacerla siempre con huevo, pues he tenido que investigar, improvisar, y al final confiar en mi instinto y experiencia con las masas y actuar como nuestras abuelas, pero al revés, en vez de "harina la que admita" he preferido asegurar la cantidad de harina e ir echando poquito a poco el líquido.

Me da mucha penita porque los tallarines son de espinacas y han salido verdes, pero en la foto no se aprecia. Sé que todavía tengo mucho que aprender sobre la pasta fresca, pero por ahora estoy contenta con el resultado. ¡Me entraron uas ganas de hacer lasaña!


INGREDIENTES (2 personas):

Para la pasta fresca de espinacas:
  • 150 gr. de harina panadera recia de El Amasadero (harina de sémola de trigo duro)
  • 150 ml. de agua
  • Unas hojas de espinacas (10-15 gr.)
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal

Para el acompañamiento:
  • Un trozo de calabaza (150 gr.)
  • 150 gr. de queso fresco a vuestra elección
  • 1 cebolla pequeña
  • El resto del licuado de espinacas que haremos para la pasta
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Semillas de sésamo
  • Queso emmental para rallar
  




PREPARACIÓN DE LA PASTA:
  • En un bol ponemos la harina. Abrimos un hueco y echamos la sal y la cucharada de aceite.
  • Hervimos el agua con las espinacas un par de minutos. Batimos muy bien y dejamos que se temple.
  • Echamos sobre la harina poco a poco el licuado de espinacas. Yo he tenido suficiente con 100 ml. con esta cantidad la masa ha salido perfecta.
  • Amasamos bien durante unos minutos, formamos una bola y tapamos con papel film. Enfriamos la masa durante media hora en la nevera.
  • Sacamos la masa y hacemos con ella tres porciones más o menos iguales.
  • Cogemos el primer trozo y alisamos con un rodillo dándole forma rectangular. Después vamos pasando por la máquina de pasta desde la pestaña más gruesa hasta llegar al grosor deseado (en mi máquina el 4). Introducimos la masa por el accesorio de los tallarines. Los dejamos reposar una media hora para que sequen. Hacemos el mismo procedimiento con los dos trozos restantes de pasta.
  • En este momento, mientras se seca la pasta haremos el acompañamiento.
  • Hervimos los tallarines durante dos minutos y escurrimos. Reservamos.

PREPARACIÓN DEL ACOMPAÑAMIENTO:
  • Cortamos la calabaza en dados y la cebolla finita.
  • Batimos el queso fresco con el licuado de espinacas que nos ha sobrado de la pasta.
  • Doramos muy bien la cebollita, depués echamos la calabaza, salpimentamos y damos un par de vueltas (sin esperar a que la calabaza se haga).
  • Echamos por encima el batido de queso y dejamos hervir hasta que se consuma todo el caldo.
  • Emplatamos: ponemos en el plato primero los tallarines y después el acompañamiento. Rociamos con un buen puñado de semillas de sésamo y rallamos por encima un poco de queso emmental.