Ayer celebramos el cumpleaños de una de mis mejores amigas, Cristina. Ya ha entrado en la treintena como la mayoría de nuestro círculo de amigos, y por supuesto, yo quería hacerle la tarta. Me hacía mucha ilusión y además recibió tarta por partida doble...porque le hice dos: la de chocolate con naranja y una mini tarta con fondant (la primera hecha por mí solita) que pondré en la entrada siguiente.
Fue un día espléndido para celebrarlo en la casa de campo de sus padres entre chuletas, crestas, chirzos, pinchitos, ensalada de pasta, ensaladilla rusa, guacamole, bocaditos de hojaldre, canapés de roquefort...y mucho lambrusco y tinto con limón. A Cristina le gusta meterse en la cocina e innovar, a lo mejor no tanto como a mí, pero hace siempre recetillas que me sorprenden.
Nos lo pasamos muy bien, como siempre que nos reunimos, y acabamos a las tantas, jugando y charlando.
Bueno, os dejo con la receta de la primera tarta...
*Molde utilizado: redondo de metal de 22 cm. de diámetro.
INGREDIENTES:
Bizcocho de chocolate:
- 4 huevos
- 180 gr.de harina con levadura
- 150 gr. de azúcar
- 50 gr. de mantequilla
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo "Valor"
- Mermelada de naranja casera
Almíbar:
- Zumo de media naraja
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 taponcito de ron
Cobertura:
- 200 gr. de chocolate fondant
- 150 ml. de leche desnatada
- 25 gr. de mantequilla
Decoración (opcionales):
- Barquillos
- Confeti comestible de colores
- Gelatinas de números (hechas también por mí)
- Velas de cumple
PREPARACIÓN TRADICIONAL:
En una fuente los huevos con el azúcar y batimos hasta que la mezcla quede blanquecina.
Echamos la mantequilla en pomada y el cacao. Removemos muy bien.
Incorporamos la harina tamizada poquito a poco moviendo todo el tiempo, hasta que consigamos la masa completa.
Engrasamos el molde y vertemos la mezcla.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos 160º durante 30-35 min. (ya sabéis, cada horno es un mundo...)
Cuando esté listo, lo sacamos del horno, dejamos templar unos minutos, desmoldamos y lo ponemos sobre una rejilla.
Yo lo metí la noche en el frigorífico para que al día siguiente fuera más fácil cortarlo.
Día siguiente: Cortamos el bizcocho por la mitad con un cuchillo grande y con cuidado de que el corte salga uniforme.
Prepararamos el almíbar: Ponemos en un cazo el zumo de media naranja con el azúcar y el ron a fuego medio y removemos hasta que la mezcla esté un poco espesa (5-7 min.).
Ponemos el bizcocho sobre papel vegetal y lo pintamos con el almíbar: el trozo de la base se pinta por encima, y el trozo que cubre la tarta lo pintamos por debajo (pinchamos previamente los bizcochos con un cuchillo para que absorba todo el almíbar).
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Hacemos la cobertura: Ponemos al baño maría el chocolate en onzas con la leche y la mantequilla a fuego lento y removemos de vez en cuando hasta que todo se haya fundido (truquillo: yo hago el baño maría en una jarra medidora resistente al calor, así es fácil sacar del cazo cogiéndola del asa). Esperamos que enfríe un poco.
Vertemos el chocolate por encima en abundancia. Esparcimos bien por arriba y los bordes.
Trasladamos la tarta del papel vegetal a la bandeja o plato donde vayamos a presentarlo, ayudados de espátulas grandes o utensilios a los que estéis acostumbrados (os llenaréis los dedos de chocolate, eso seguro)
Adornamos los bordes con los barquillos cortados a la altura que os guste, siempre antes de que el chocolate se enfríe completamente, para que se queden pegados.
Por arriba decoramos con confetis comestibles de colores y números de gelatina. La metemos en el frigorífico, aunque es recomendable sacarla al menos una hora antes de consumirla y estará más rica.