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Olla de habichuelas con calabaza



El día que hice mi puchero, aparté caldo con sus garbancitos y verduras y añadí habichuelas y calabaza. Este plato lo como desde que era muy muy pequeñita, mi mamuchi me lo ha dado siempre. De pequeña hacía un poco de ascos a la verdura, pero después aprendí a saborear todo lo que nos da la tierra. Esta receta engorda la sección "Las recetas de mamuchi". Deliciosa, fácil, ligera y sana.



Pan blanco en panificadora




Ayer volví de Egipto. Me lo he pasado estupendamente. Los templos que hay entre Luxor y Aswan son espectaculares, pero hemos estado a unos 40º. Sin embargo en el Cairo hemos llegado a pasar frío y el jueves cayó una tormenta monumental, con granizo y todo. Una experiencia que pocos turistas viven allí. Si váis no os perdáis el museo arqueológico, que es una verdadera maravilla.

Puchero (paso a paso)




Esta semana os dejo descansar, y me voy de viaje a Egipto con esta receta tan malagueña...

El puchero en Málaga es el plato por excelencia, imprescindible en nuestra dieta semanal, y caldo base para muchas otras comidas que se realizan a partir de él. Tan tradicional como versionado, en cada casa varía algún tipo de verdura o de carne. Yo quiero con esta entrada daros una idea de cómo se hace un puchero, con su paciencia, sus huesos, y lo mejor, su versatilidad.

Crema de judías verdes




Esta receta la ví en el blog de Lore, Cocinándotelo light, y me encantó. Porque las judías verdes son para mí una delicia, pero nunca se me había ocurrido comérmelas así. Que sepas Lore, que se convertirá en una de mis cenas habituales de invierno, ¡está riquísima!. Como no, hice alguna pequeña variación en la receta, y el acompañamiento es también algo diferente.

Caramelos de toffee





Yo no quería hacer caramelos de toffee, de hecho creo que nunca en la vida se me habría ocurrido intentar hacer ningún tipo de caramelos. Yo lo que quería hacer era dulce de leche, y fue un auténtico fracaso. Después de mirar en internet en diversas webs y foros recetas de dulce de leche y consejos para thermomix, me puse manos a la obra. Sencillo: todos los ingredientes y ¡ea!, con su tiempo y su temperatura dejarlo hasta que pite. Tan sencillo como eso. Pues como no me conformo con hacer las cosas al pie de la letra, y vi que estaba muy líquido, lo puse 5 minutos más y yo tan tranquila. Y cuando abro el vaso de la thermomix y meto la cuchara para ver la textura, se me estaba endureciendo por momentos. Mira que estaba empollada: poner la varoma para que no salpique, no pasarse con el bicarbonato para que no salga muy oscuro, que cuando se enfría espesa mucho, que si se pasa de tiempo puede caramelizarse….y esta última cosa me la pasé por alto. Cuando lo probé, estuve rápida y ágil de reflejos y en menos de 2 segundos pasó por mi cabeza: “Esto sabe a toffee, sí sí, a caramelo. Esto no lo tiro yo, qué penita, habrá que hacer caramelos ¿no?”


Pan integral de centeno (mezcla preparada)



Este ha sido mi primer pan con mi panificadora nueva. No me quería arriesgar, quería que saliera bien. Por eso, cuando compré la panificadora en Lidl, me traje también una de las harinas preparadas que tiene para elaborar pan, y que se adaptan muy bien a la panificadora. Es la harina integral de centeno.


Bocaditos de crema y fresas




Hace una semana y pico que estuvimos cenando en casa de nuestros amigos Manolo y Mery, y a Pedro y a mi nos tocaba llevar el postre. Por cierto, también les encanta la cocina a ellos e hicieron un bacalao al pilpil muy rico y unos entrantes deliciosos. Está claro que el postre lo iba a hacer yo...Pedro sólo se encargó de catarlo....Así que me dispuse a hacer estos sencillísimos bocaditos de crema y fresas, buenísimos y muy resultones. ¡Os animo a hacerlos, se hacen en un pispas!

Panificadora


Como ya os dije hace unos días, me he comprado una panificadora. Es la que ha salido ya varias veces de oferta en Lidl, y que muchos ya conocen y tienen. Es de la marca Silvercrest y cuesta 55 €. Yo tenía ya antojo de una, pero no me atrevía a comprarla por el precio. Así que con esta oferta no me pude resistir, hace dos semanas que la compré. Ya aproveché también para comprar alguna harina preparada de Lidl.

Cuando la abrí, me decepcionó un poco, el recipiente donde se hace el pan me pareció pequeño. Después de haberlo probado cambié de parecer, porque los panes que salen son bastante más grandes y cunden más que cualquier barra de pan.

                           

Tiene 11 programas diferentes: para pan normal, blanco, integral, dulce, sin gluten, rápido, express, solo amasado, mermeladas, cake y solo horneado. También se pude elegir el tipo el peso del pan (de 700 o de 900 gr.) y el nivel de tostado: blanco, medio u oscuro. Y además, tiene una señal acústica antes del segundo amasado de cada programa que te avisa para añadir ingredientes adicionales (si quieres) como semillas o frutos secos. Yo he probado a echarlas al principio con los demás ingredientes y las semillas salen más menuditas, pero muy bien.

Viene acompañada de un libro de instrucciones donde explica cómo utilizarla, qué ingredientes se echan primero (siempre los líquidos) y  un cuadro que especifica detalladamente todo el proceso de cada programa (amasados, levados y horneado con sus tiempos).

También viene acompañado de un libro de recetas. En él vienen las cantidades exactas que hay que utilizar de todos los ingredientes, tanto para pan de 700 gr, como de 900 gr. Es muy útil para empezar a utilizarla, después se puede ir innovando y preparando pan con nuestras propias recetas.

Un elemento que me ha gustado de la panificadora es el temporizador. Se puede programar con hasta 13 horas de adelanto. Yo lo he probado una vez: eché todos los ingredientes por la noche y por la mañana para desayunar tenía pan recién hecho, ¡qué bueno y qué lujo!

La panificadora viene acompañada de un vaso medidor de líquidos (en ml.), una cuchara medidora doble para pequeñas y grandes cantidades y por supuesto, una pala (pequeña) amasadora.

He de deciros que la pala amasadora se queda dentro del pan. Después, cuando el pan esta hecho y todavía caliente, se quita con un gancho metálico que también viene incluido. Si se tiene cuidado, no estropea nada el pan. También se puede estar atento al proceso (con el cuadro detallado de los tiempos) para quitar la pala amasadora después del último amasado: sacamos la masa, quitamos la pala y volvemos a meter la masa para que siga su proceso.

Después del proceso el pan se pude mantener dentro de la cubeta hasta una hora caliente. Cuando lo saquemos es recomendable dejarlo enfríar sobre una rejilla de 15 a 30 min. antes de cortarlo. Yo lo hago rebanadas gorditas y lo congelo y saco para el desayuno. De todas maneras, el pan aguanta 2-3 días perfectamente sin congelar.

El pan sale con forma similar al pan de molde, pero la consitencia que adquiere es la del pan que quieras hacer, si bien también se puede hacer la receta de pan de molde.

Es fácil de limpiar, pasando una bayeta limpia y húmeda por la cubeta y la pala amasadora.

En breve empezaré a publicar recetas de los panes....y eso que yo solo como pan con el desayuno, ¡pero que rico está el que se hace en casa!

Natillas de chocolate




La idea de realizar estas natillas de chocolate me surgió mirando el blog de Paula Con las zarpas en la masa, que tiene recetas bien ricas. Ahora bien, he trastocado la receta casi entera (perdóname Paula, soy una inconformista incansable) y oye, han salido riquísimas. He sustituido la nata por leche, he bajado la cantidad de azúcar, chocolate y yemas de huevo y, para colmo, he utilizado la thermomix....

Tarta Susi



Hace ya casi un mes que mi amiga Susana cumplió 30 años. Yo le hice esta tarta para celebrarlo. No quedó demasiado bonita, pero sí deliciosa de sabor. No me acordé de hacerle una foto al corte para que lo vieráis. Es una tarta para golosos golosos golosos...


Panecillos de centeno con semillas de girasol y calabaza



Me he comprado una panificadora. Y la verdad es que me ha hecho mucha ilusión. Desde hace 4 meses estoy elaborando pan, gracias a que tengo la thermomix y me lo amasa, y me encanta el olor a pan recién hecho y lo gratificante que es comer un pan elaborado por una misma. Pero como cada vez estoy más metida en el "mundo cocinilla" y aprovechando la oferta de LIDL, me compré una panificadora,  ahora está dando buen resultado. Os la preseentaré un día de estos.

Crema de apio y patata



Me encantan las sopitas y las cremas, y por la noche me sientan estupendamente. De un puchero que hice, reservé las hojas del apio e hice esta sopita ligera y riquíiiiisima. Os recomiendo hacerla, está buena buena.


Crema catalana




Una crema catalana muy esperada en casa. A Pedro le encanta y siempre que vamos a algún restaurante a comer que tiene crema catalana casera, se la pide. Yo le dije que la haría cuando tuviera soplete o quemador para la costra quemada de azúcar, y ¡voilá!

Soplete de cocina


Tenía muchas ganas de tener un soplete de cocina para abrir mis inquietudes gastronómicas a un marco mucho más amplio.

El soplete de cocina sirve para caramelizar azúcar, dorar merengues, gratinar, dorar carnes, fundir quesos, quemar yemas, etc. Funciona con gas y se recargan con las pequeñas bombonas de gas que se utilizan para los mecheros. Este soplete tiene además una palanca de seguridad que hay que activar antes de pulsar el botón para utilizar el soplete, muy importante para una casa con niños pequeños o simplemente para evitar un descuido que podamos tener con el fuego.

                           
 
Yo lo he inaugurado con una crema catalana, que Pedro lleva años esperando que haga, con su costrica de azúcar, y que veréis la receta en la próxima entrada.

Curso de cocina tradicional malagueña con Pepekitchen

El sábado 30 de enero, estuve en el Curso de "Cocina tradicional malagueña" que organizó Pepekitchen, como os comenté la semana pasada. Pasamos un día muy agradable. Fue un curso de cocina práctico, donde los aprendices, María, Carlos, Mª Ángeles, Tomás, José Carlos y una servidora, invadimos la cocina y los fogones.


Hicimos tres platos típicos malagueños:
  • Gambas al pilpil
  • Potaje de coles (berza)
  • Borrachuelos rellenos de batata
Las primeras son unas gambas que tradicionalmente se hacen en cazuelitas de barro con abundante aceite de oliva, ajos, guindilla, sal y pimentón. Quiero dejar claro que el pilpil malagueño de estas gambas no tiene nada que ver con el pilpil del bacalao al pilpil.

Se comen de aperitivo mojando pan en la salsita. Se me olvidó hacer foto de ellas pero podéis ver mi receta, que la tengo publicada, aquí. Mi amiga Mª Ángeles y yo, que hacíamos equipo de cocina, le echamos más pimentón del que nos dijo Pepe, y bautizaron nuestras gambas como "gambas choriceras", pero ¡y los ricas que estaban así! Sigo pensando que con más pimentón están más buenas. 


Las coles o berza malagueña es un potaje contundente hecho con col, tocino, carnes de ternera y pollo, hueso añejo, corteza de cerdo, chorizo, morcilla, garbanzos, patata y diversas hortalizas. Al final del proceso se le añade un sofrito de cebolla, ajo, comino y aceite. Se hace a fuego lento durante varias horas y tradicionalmente se toma primero el caldo con las verduras y los garbanzos, y de segundo se apartan las carnes y embutidos para comer lo que nosotros llamamos la "pringá", un poquito en el plato de todo lo anterior, que se aplasta con las sopas de pan y se recoge con las mismas manos.


Por último, y los más elaborado, hicimos un dulce típico malagueño, de gran influecia árabe, que son los borrachuelos rellenos de dulce de batata (boniato). Los borrachuelos son, en resumidas cuentas, empanadillas dulces, que también se suelen rellenar de cidra o cabello de ángel. Las mujeres de la provincia suelen hacerlos en grandes cantidades para Navidad, donde se reune la familia en vísperas para pasar una tarde divertida y hacendosa donde todos, hasta los más pequeños, participan en la elaboración.

Para hacerlos se elabora primero una masa con harina, ralladura y zumo de naranja, anís, aceite, vino blanco, ajonjolí (sésamo) y matalahúga (anís en grano). El dulce de batata se elabora con batata previamente cocida, yemas de huevo, canela y azúcar. La masa se extiende y se hacen círculos de masa, que se rellenan con el dulce y se cierran como las empanadillas. Se fríen en abundante aceite (de girasol es más recomendable), luego se pasan por miel rebajada con agua y finalmente se emborrizan con  azúcar. Están riquísimos y perfectos para acompañar con el café, ¡pero son bastante calóricos!


En fin, tres platos ricos y típicos de mi tierra natal, que espero que os gusten y que las personas que no sois de Málaga, conozcáis un poco más nuestra cocina tradicional.

Si  queréis ver más fotos del curso, con nuestras caras y delantales, os dejo aquí el enlace a la web de Pepekitchen.